jueves, 30 de abril de 2020

Les Yeux Sans Visage (1960)

Hablemos de películas que fueron grandes influencias en cineastas. Esas que quedaron grabadas en la mente de directores/as, guionistas, actores/actrices, etc. y tarde o temprano aparecen de alguna forma en su trabajo y que muchas veces no son tan conocidas como los films que inspiraron. Muchas se sostienen a pesar del paso del tiempo y siguen teniendo la misma potencia que cuando se estrenaron, mientras que otras tal vez ya no posean la capacidad de impacto que tuvieron en su momento pero que igual merecen ser vistas por el valor cinematográfico que tienen y sirven para entender como llegamos a ciertas películas. En esta ultima categoría nos vamos a centrar hoy, mas específicamente en la cinta francesa de principios de los 60: Les Yeux Sans Visage (Los Ojos Sin Rostro en español).
¿De que va la trama? Basada en la novela escrita por Jean Redon con el mismo nombre, la historia sigue al Doctor Génessier (interpretado por el francés Pierre Brasseur), quién acaba de identificar el cuerpo de su hija, que luego de un accidente automovilístico que sufrieron ambos había desaparecido de la clínica donde estaba internada. Génessier y su fiel asistente Louise (interpretada por la gran actriz italiana Alida Valli, que estuvo en clásicos como The Third Man o Suspiria, entre otros) realizan el funeral, pero hay algo que los perturba. Al mismo tiempos la policía esta siguiendo el misterioso caso de chicas jóvenes, rubias y de ojos claros, que desaparecen y los cuerpos de algunas son encontrados sin vida y sin cara. Pareciera que en la casa de Génessier están sucediendo cosas raras, se escuchan constantemente ladridos de perros y una figura misteriosa circula por el lugar. ¿Sera posible que el respetable doctor esconda algo?
Leyendo solamente la sinopsis ya se puede entender porque esta película fue una gran influencia para futuras generaciones, especialmente dentro del género del terror. Desde Carpenter para la creación de la máscara de Michael Myers en Halloween, pasando la cinta de acción Face/Off de John Woo hasta Almodóvar y el film La Piel Que Habito (Glenn Danzig también pero mejor ignoremoslo), han dejado en claro la importancia que tuvo esta película. Y es que hay varios elementos explotables. Un padre que se mueve entre la línea de lo moral y lo inmoral, impulsado por el amor por su hija, operaciones estrafalarias, máscaras icónicas, un planteo interesante sobre hasta que punto estamos dispuestos a llegar por amor y culpa, sin preguntarnos antes que realmente desea la persona por la que lo estamos haciendo, etc.
Ahora, ¿por qué ubico a esta cinta en el grupo de films que no tienen la misma fuerza que cuando salieron? Primero, si bien inspiró a muchos del palo del terror, la película no creo que se podría clasificar como tal. Puede haber alguna que otra escena medio gore pero me parece que se ubica mejor como suspenso con toques psicológicos por los temas que trata. Esa pequeña confusión puede generar expectativas que jamás van a ser cumplidas y ni siquiera es culpa de la cinta. A su vez, se siente que la estructura narrativa es despareja. Arranca muy bien, la historia te mete de lleno y te intriga, pero luego baja la velocidad y para el final, la resolución se siente algo apresurada. Por suerte, todos los actores cumplen sin problemas con sus papeles y en ningún momento la película se vuelve tediosa.
A pesar de todo, miren Les Yeux Sans Visage, es entretenida y sirve para entender como terminamos con varios elementos característicos de los films de terror de los 70 y los 80. La consiguen por ahí.

jueves, 26 de marzo de 2020

The Three Flavours Cornetto Trilogy (2004-2013)

¿Qué tal? ¿Cómo andan? ¿Cómo los trata la cuarentena? Yo por mi parte estoy un poco saturada de que casi todas las recomendaciones de películas que vi sean sobre temas relacionados a la pandemia que estamos viviendo, por lo que, aprovechando el abundante tiempo libre con el que cuento, voy a hacer algo que venia queriendo hacer hace mucho y dedicarle una entrada a mi director preferido de todos los tiempos y su santa trilogía cómica: Edgar Wright y The Three Flavours Cornetto Trilogy o la Trilogía del Cornetto como se la conoce por estos pagos. Primero, vamos por partes. ¿Quién es Edgar Wright y qué hace que sea mi favorito? Wright es un director y guionista británico que se caracteriza por su humor, no solo en el diálogo, sino también visual gracias a una edición bastante frenética, varias referencias a la cultura pop y una musicalización muy cuidada. Es un verdadero cinéfilo, que en cada entrevista que da deja en claro que su pasión es el cine y que ama poder dedicar su vida a hacer películas. Todos esas características recién mencionadas son motivo suficiente para que sea mi cineasta preferido. Amo con pasión y locura el 90% de su material (todavía no vi su primera cinta A Fistful of Fingers y la serie Asylum, así que no les voy a mentir), lo puedo ver mil veces sin cansarme y creo que no tienen desperdicio. Y eso nos lleva a la trilogía que nos compete hoy.
¿Qué es The Three Flavours Cornetto Trilogy? De la misma manera que en la entrada anterior Oldboy formaba parte de un trilogía antológica porque las tres películas estaban atravesadas por una misma temática, acá tenemos tres films que no solo tienen un mismo motivo (parodias de otros géneros) sino que comparten el mismo dúo de actores protagonistas, Simon Pegg (nerd declarado que es parte tanto de las nuevas películas de Star Trek como las de Mission Impossible y que es coguionista de estas tres cintas junto con Wright) y Nick Frost (eterno compañero de Pegg y protagonista de varias series inglesas), además de algunos gags visuales. El curioso nombre, que traducido literalmente significa La Trilogía de los Tres Sabores de Cornetto, surge como un chiste luego de haber incluido el helado marca Cornetto en Shaun of the Dead y recibir productos gratis de la empresa como compensación, Wright y Pegg lo integraran en la segunda película en un intento fallido de que les regalaran más y al un periodista preguntar la presencia del producto en ambas cintas Wright  inventara el nombre en referencia a la trilogía Three Colours de Krzysztof Kieślowski.
Ahora, ¿de qué van los films? Shaun of the Dead (2004) es una parodia del subgénero zombie, representada por el Cornetto rojo, sabor frutilla. Shaun (interpretado por Pegg) es un treintañero que va a tener que sobrevivir un apocalipsis zombie a la vez que intenta recuperar a su novia y madurar en el proceso. 
Hot Fuzz (2007) es una parodia a las películas de dupla de policías disparejos, representada por el Cornetto azul, sabor crema. Nicholas Angel (Pegg) es uno de los mejores oficiales que tiene la policía metropolitana de Londres. Tan bueno que deja mal al resto, por lo que deciden mandarlo al pequeño Sandford, donde nada pasa para que no se destaque tanto. Sin embargo, muertes misteriosas empiezan a suceder en el pueblo y sera Angel, junto a su compañero Danny (Frost), quienes se encarguen de develar quien es el asesino.
The World's End (2013) es una parodia del género sci fi, especialmente las cintas sobre criaturas de otro planeta invadiendo nuestra tierra, representada por el Cornetto verde, sabor menta granizada. Gary King (Pegg) es un alcohólico inmaduro que reúne a su grupo de amigos de la secundaria para realizar el recorrido de pubs de su ciudad natal que no pudieron terminar cuando eran adolescentes. El plan del grupo se va a complicar cuando cosas raras comiencen a manifestarse durante la noche. 
Así que ahí lo tienen, una de las mejores trilogías cómicas en mi humilde opinión. Todas están realmente bien hechas, no solo saben cuando reírse del género del que toman prestado, sino también abrazan elementos del mismo y tocan temas como la amistad y poder madurar. Pero por sobre todo, son muy entretenidas de ver. Aprovechen el tiempo libre y mírenlas. Shaun of the Dead esta Netflix, a las otras dos las encuentran por ahí. Les garantizo que la van a pasar bien.   
   

miércoles, 26 de febrero de 2020

Oldboy (2003)

Los Oscars 2020 hicieron historia. Les haya gustado o no, por primera vez en los 92 años de existencia de la ceremonia, una película de habla no inglesa ganó el premio mayor, el premio a Mejor Película. ¡Y que película! En mucho tiempo no pasaba de que ganara una película que realmente se lo merecía (casi como si la Academia pidiera perdón por haber premiado a Green Book el año pasado). No digo que de ahora en adelante la industria hollywoodense se va a abrir al mundo y los films de otras partes del mundo tenga igual llegada que un tanque de Marvel, pero el primer paso al cambio esta hecho. Pero lo positivo no termina ahí. Gracias a toda la atención que recibió Parasite y su director, Bong Joon-ho (tal vez la persona mas adorable del planeta), la sociedad occidental empezó a mostrar interés en ese maravilloso mundo que es el cine surcoreano. Por lo que no se me ocurre mejor oportunidad que aprovechar esta nueva surcoreanomania y recomendarles una cinta de este bello país, el ya considerado clásico de los años 2000 y una de las mejores películas de este nuevo siglo: Oldboy.
Basada en el cómic japones del mismo nombre creado por Garon Tsuchiya y Nobuaki Minegishi, el film forma parte de la llamada La Trilogía de la Venganza (se les denomina así no porque sea una historia contada a través de tres cintas sino porque cada película esta atravesada por el concepto de la venganza), siendo precedida por Sympathy for Mr. Vengeance (Simpatía por el Sr. Venganza) y seguida por Lady Vengeance (Dama Venganza). En esta, la historia sigue a Oh Dae-su (interpretado por Choi Min-sik, un reconocido actor surcoreano que algunos tal vez ubiquen por su papel en el film de ciencia ficción de Luc Besson, Lucy), un hombre común y corriente que esta arrestado por estar borracho, perdiéndose el cumpleaños número cuatro de su hija. Luego de que su mejor amigo lo pasa a buscar, se detiene a llamar a su mujer para avisar que esta en camino pero es secuestrado de un momento a otro cuando se amigo se distrae hablando por teléfono. Dae-su se despierta en lo que parece ser un habitación de hotel sin ninguna explicación de por qué esta ahí. Por 15 años es mantenido en esa habitación, a pesar de múltiples intentos de escape y suicidio, llevado casi a la locura sin saber quién ni por qué lo tienen cautivo. Sin aviso previo, un día es soltado pero Dae-su se da cuenta que su captor aún no termino con él, por lo que no descansará hasta descubrir cuál es el motivo que llevó a su anónimo enemigo a convertir su vida en un infierno viviente. 
¿Por qué digo que esta película es ya un clásico? Por varios motivos, pero especialmente por la historia y las reflexiones sobre la condición humana que hace. Este debe ser uno de los films mas retorcido, deprimente y a la vez hermoso que vi en mi vida. Imprevisible como pocos y con unos giros argumentales que M. Night Shyamalan solo puede soñar, acompañamos a Dae-su en su viaje para poder liberarse de esta duda que lo carcome de qué puede haber hecho para merecer semejante castigo, y justo cuando uno cree que mas o menos sabe por donde va la cosa el guión tira nueva información y te deja recalculando. Pero además, el guión se encarga de plantear preguntas sobre la existencia humana mas que interesantes, tanto a través de nuestro protagonista como del antagonista. Preguntas como: ¿Hasta qué punto una persona puede ser consumida por la venganza? ¿Qué pasa después si la persona cumple con su venganza? ¿Le queda razón de vivir luego de eso? ¿Qué tan libre es una persona realmente si hay una incógnita que no lo deja seguir su vida en paz? entre otras. Todo esto representado no solo en el dialogo sino también en lo visual de manera maravillosa.
Y ya que hablamos del aspecto visual no puedo obviar a Park Chan-wook, compatriota del amigo Bong y uno de los directores mas respetados de Corea del Sur. Chan-wook no desperdicia un plano, todo lo que se muestra es por algo (como debería ser siempre), comprende como utilizar al máximo las herramientas que lo visual ofrece y sabe maneras creativas de filmar ciertas escenas sin perder el realismo. Hay una escena de acción en particular, que involucra un angosto pasillo y muchas personas, que ya es icónica por el simple hecho de la atención al detalle y lo hermosamente coreografiada que está, demostrando que la acción no necesita ser exagerada y con mil cortes en el medio (come tierra Rápido y Furioso). No puedo dejar de lado tampoco las actuaciones. Min-sik la rompe como el atormentado Dae-su, mientras que Yoo Ji-tae cumple con creces el papel del enigmático Lee Woo-jin, hombre en busca de venganza.
Así que no pierdan el tiempo y vean Oldboy (eviten como la plaga la remake de 2013 de Spike Lee, no le hace justicia). La encuentran fácilmente por Av. de los Incas y Torrent. Créanme que se van a llevar mas de una sorpresa y después de vista no se la van a poder sacar de la cabeza por un tiempo, porque así de buena es.

             

lunes, 30 de diciembre de 2019

Cabaret (1972)

Hace mas de un año que no recomiendo un musical, y eso para mi es ya casi un crimen, así que regresemos una vez mas al mundo del canto y el baile, que todavía queda mucho por explorar. Esta vez, nos vamos a centrar una película musical bastante particular. Como ya mencioné en "Les Parapluies de Cherbourg, la mayoría de las cintas pertenecientes a este género se caracterizan por momentos musicales espontáneos, en los cuales quien canta lo hace para expresar lo que siente, acompañado usualmente de una coreografía elaborada con un gran despliegue de extras. Es por esto que se suele asociar (si se lo mira muy por encima) al musical con la fantasía y lejos de toda impresión de realismo. Sin embargo, para todos aquellos escépticos del género, existen otras opciones. Y por eso nos compete la película de hoy, el clásico dirigido y coreografiado por Bob Fosse: Cabaret.
Basada libremente en el musical de Broodway de 1966 del mismo nombre, creado por John Kander y Fred Ebb, a su vez que toma elementos de la obra en la que este último estaba basado, I am a camera de John Van Druten de 1951, y de la novela corta Goodbye to Berlin de Christopher Isherwood de 1939, la trama se centra en Sally Bowles (interpretada por la mítica Liza Minnelli en su primer protagónico), una joven estadounidense que lleva una vida bohemia en el Berlín de 1931. Sally tiene sueños de convertirse en actriz, pero por el momento trabaja en el Kit Kat Klub, donde canta y baila. La llegada del académico y escritor Brian Roberts (interpretado por Michael York, a quienes los de este nuevo milenio conocemos por su papel de Basil en las películas de Austin Powers) a la pensión donde vive Sally dará inicio a una improbable amistad en una Alemania donde el partido Nazi cobra mas y mas poder.
¿Qué hace que este musical sea diferente a los demás? Los números musicales solo se dan en el contexto del club donde trabaja Sally. Bob Fosse (que ya venia de dirigir algunos musicales en Broodway y una película) decidió que la mejor forma de adaptar el producto del teatro al cine era de esta forma, con el propósito de aumentar la sensación de realismo. Pero que no se malinterprete, las canciones no son relleno, sino que funcionan para marcar las situaciones y sentimientos que experimentan los personajes y también reflejar la transformación y decadencia de la sociedad alemana a medida que el nazismo toma cada vez mas poder en el país. Y si menciono la música, no puedo no decir que las canciones son uno de los motivos de que este film sea recordado como un clásico. A partir de que Fosse eliminó varios temas que formaban parte de la obra, Kander y Ebb escribieron nuevos que se adaptaran a la historia que se quería contar, proporcionando temones como "Mein Herr" o "Money, money". Pegadizas a mas no poder y bien escritas, siendo representativas del personaje que las canta
Hablando de quien las canta, es imposible pasar por alto las actuaciones de Liza Minnelli y Joel Grey. Cuando Minnelli se sube al escenario a cantar solo hay ojos para ella. Su voz potencia las canciones, con "Maybe this time" como uno de los momentos mas altos de la cinta. Y cuando no esta cantando cumple sin problemas con el papel de chica libre y despreocupada que busca comerse el mundo. Mientras que Joel Grey (actor que venia del teatro y fue el único de la obra en repetir su rol en la película) es el otro que se roba los aplausos. Grey interpreta al Maestro de ceremonias del club (gran fuente de inspiración para el personaje de Zidler en Moulin Rouge), que no solo se dirige y entretiene al publico del lugar, sino a nosotros, la audiencia, haciéndonos cómplices de lo que esta sucediendo. Se hace claro porque no buscaron otra persona para interpretar al personaje, Grey tiene una presencia hipnótica que hace que cada vez que aparezca no se lo pueda ignorar. Tampoco estoy diciendo nada revolucionario, los dos actores ganaron el Oscar ese año, Minnelli como Mejor actriz y Grey como Mejor actor de reparto.
Así que vean Cabaret, la pueden encontrar fácilmente por Av. de Los Incas y Torrent. Vengan por las canciones y los lindos atuendos, quédense por el planteamiento de las relaciones y el retrato de una sociedad que tenia en sus narices a uno de los partidos mas dañinos de la historia y no hizo nada. No se van a arrepentir. 

sábado, 30 de noviembre de 2019

Dolor y Gloria (2019)

El año esta a punto de acabarse, y aunque parezca mentira la década también. Como es normal cuando se llega al final de un período de 10 años, las listas de "Mejores/peores películas/discos/series/libros/etc." no se hacen esperar. Si bien la idea de armar mi propia lista de películas es mas que atrapante, hoy pienso hacer algo un poco menos ambicioso y simplemente recomendarles el que yo creo es el mejor film del año (tan sola no estoy igual, la revista TIME también la posicionó como lo mejor de este 2019), una hermosa reflexión sobre la vida, el amor, los vínculos con nuestros seres queridos y la creatividad de la mano del mismísimo Pedro Almodóvar: Dolor y Gloria. 
¿De qué va la historia? Salvador Mallo (interpretado por Antonio Banderas, mítico actor fetiche de Almodóvar pero que los millenials siempre recordaremos como la voz del Gato con Botas en la saga de Shrek) es un director de cine que tuvo su momento pico en España a mediados de los 80, principios de los 90 que en la actualidad esta atravesando una crisis creativa, en parte por muy fuertes dolores de espalda y cabeza que lo aquejan, y en parte por la depresión que viene experimentando hace tiempo. A partir de que una de sus películas de los 80 se aprecia ahora como un clásico y se va a realizar una proyección de una versión remasterizada a la cual lo invitan, Salvador se pone en contacto con Alberto Crespo (interpretado por Asier Etxeandia, a quien los fans de Velvet van a reconocer), actor principal de dicha cinta y con quien no habla desde hace 30 años. Esta reconexión con Alberto y la experimentación con la heroína van a hacer que Salvador revisite su infancia, su relación con su madre, su despertar sexual y se reencuentre con un viejo amor.
¿Qué es lo que hace que esta sea la mejor película del año en mis ojos? Las emociones que la cinta despierta en el espectador. Al terminar de mirar el film uno se encuentra sintiendo nostalgia, tristeza pero a la vez felicidad de haber podido experimentar tan lindo y bien armado proyecto cinematográfico. Almodóvar crea de manera sincera y directa una autobiografía que es un placer de ver (casi que se podría decir que es un hermana lejana de All That Jazz de Bob Fosse). Se siente como un encuentro intímo con el director, en el que, sin pelos en la lengua y gracias a la sabiduría que aveces traen los años (aveces los años traen otras cosas menos sabiduría), repasa su vida y la resignificación de varios momentos a lo largo de la misma, desde su infancia y su primer encuentro con el deseo sexual, pasando por sus relaciones amorosas mas significativas hasta la relación, ya de grande, con su madre y todos los sentimientos de culpa y melancolía que implica el no haber estado tan presentes el uno en la vida del otro. Un guión realmente bien construido y redondo por donde sea que se lo mire.
Y si se habla de una historia bien contada es necesario actores y actrices que estén a la altura y por suerte esta cinta los tiene. Banderas esta mejor que nunca. Sin dudar digo que es la mejor actuación de su carrera. En cada uno de sus gestos y movimientos se sienten los años de experiencias, vivencias y dolores que el personaje tiene encima. Penélope Cruz y Julieta Serrano están mas que bien como la madre de Salvador en dos momentos claves de su vida, de niño siendo una figura mas severa que se preocupa por la educación de su hijo, y ya con él grande y ella anciana y arrepentida de como manejó su crianza. Nuestro querido Leonardo Sbaraglia tiene un pequeño papel pero como es Leo Sbaraglia se destaca sin problemas. 
Asi que no pierdan el tiempo y vean Dolor y Gloria. Si puede ser acompañados con algún ser querido, mejor. Esta para conseguir fácilmente en Av. de los Incas y Torrent. Van a pasar un lindo rato y es una de esas experiencias, chiquita y sencilla, que nos recuerdan de porque existe y nos gusta tanto el cine. 
           

viernes, 20 de septiembre de 2019

Heart Like A Hand Grenade (2015)

Si hay algo que caracterizó al 2004 fue el disco American Diot, del trío californiano Green Day. Lugar adonde fueras, lugar que probablemente estuviera sonando la canción que le da nombre al álbum (y sentirte un completo rebelde al escucharla), Boulevard of Broken Dreams o Wake Me Up When September Ends. Los cinturones llenos de tachas, camisas negras y corbatas rojas con los ojos bien delineados se volvieron un look icónico. Y el sentimiento de querer llevarse por encima a los políticos de turno era universal. Aunque parezca mentira, este 20 de septiembre se cumplen 15 años de la salida de American Idiot, y no creo que haya mejor excusa que semejante aniversario para recomendarles el documental sobre la creación de uno de los discos que definiría la década de los 2000: Heart Like A Hand Grenade (Corazón Como Una Granada De Mano).
Antes que nada, un poco de contexto. Si bien Green Day venia de ser una de las bandas mas grandes de la década de los 90, para principios de los 2000 la decepción comercial que había sido el disco Warning ponía en duda si el momento del trío ya estaba llegando a su fin. Al mismo tiempo, ninguno de los integrantes estaba pasando por su mejor momento en lo personal y la relación entre los tres era más frágil que nunca, al punto de Billie Joe Armstrong llamar y preguntarle a Mike Dirnt si quería seguir con la banda. A pesar de todo, los muchachos se metieron en el estudio para grabar su nuevo álbum, con el que pensaban darle frescura a su música... Cigarettes and Valentines (¿lo qué?). Pero, como salido de una comedia disparatada de la época, los demos de todo lo que tenían hasta el momento fueron robados. Sin tener muy claro como continuar después del robo, la banda consultó a su productor de toda la vida, Rob Cavallo (no relacionado en nada con el "queridísimo" Domingo Cavallo), que hacer. A partir de la pregunta de Cavallo de si el material robado representaba su mejor trabajo, los tres de Oakland decidieron arrancar desde cero, esta vez siguiendo la idea de Billie Joe de realizar un disco conceptual, una "ópera punk rock" como él la llamó, sobre la desilusión y desencanto de la generación que por esa época estaba viviendo en primer persona conflictos bélicos. Algo muy ambicioso que podía terminar de enterrar la carrera de Green Day o revitalizarla en el nuevo siglo que recién comenzaba.
   
Si bien con el diario del lunes es fácil hablar del éxito tremendo que fue American Idiot (alcanzó el puesto n° 1 de ventas en 19 países, incluido nuestro bello país, le presentó Green Day a toda una nueva generación de jóvenes y es considerado uno de los mejores discos del siglo XXI), en ese momento significó un riesgo enorme para la banda. Los álbumes conceptuales no eran lo mas común para esa época, más en el género punk, y las canciones de 9 minutos de duración con varios cambios musicales eran impensadas para lanzar como singles. En el documental se ve como el trío, sobre todo Billie Joe, ya venían bastante podridos de lo que la prensa especializada (que los venían boludeando hace tiempo por querer experimentar un poco mas fuera del sonido punk) y algunos puristas del género decían sobre ellos y se nota que este disco se grabó en plan "vamos a hacer las cosas de la forma que se nos cante y que el resto se la banque". Y eso es justamente lo que el documental muestra, como van craneando las estructuras de las canciones, de donde Billie Joe saca inspiración para algunas de las letras, la mayor participación en el proceso de composición por parte de Mike y Tré (que nunca abandona su tan extravagante forma de ser, ni siquiera para grabar), el armado de todo lo que seria el arte conceptual del disco, incluido el nacimiento de la ahora icónica imagen de la granada con forma de corazón, la creación de temas que quedarían afuera del álbum y que recién verían la luz varios años después y la presentación de las nuevas canciones por primera vez frente al público.     
Es para destacar que todo el documental está grabado, en su mayoría, con una cámara de vídeo digital (de esas que a principios de los 2000 eran bastante populares entre la gente de clase media), cortesía del director y amigo de la banda, John Roecker. Roecker se enteró de las ambiciones de los muchachos para su nuevo proyecto y se ofreció a documentar todo el proceso. Esto le da a la película la sensación de algo casero, estar entre conocidos, de estar viendo esos vídeos familiares de parientes en sus años de juventud, y que se siente menos manufacturado que otros documentales que cuentan con todo un equipo de cámaras, iluminación y sonido. Además de que el director tiene algunas decisiones de edición mas que interesantes y que suman a su estilo particular.
Así que son fanáticos de Green Day, o si American Idiot marcó su adolescencia/infancia o si simplemente son amantes de la música, busquen Heart Like A Hand Grenade por ahí y vuelvan a revivir todos sentimientos gloriosos de rebeldía adolescente. 

martes, 27 de agosto de 2019

The Haunting (1963)

Hablemos de los clásicos indiscutidos de la "época dorada" del cine. Esas películas que se estrenaron entre la década del 30 y del 60, que fueron revolucionarias, éxitos tanto con el publico como con la crítica, posicionados cariñosamente en el imaginario colectivo de la sociedad, o tal vez en su momento de estreno no causaron mucho revuelo pero poco a poco se fueron ganando adeptos, convirtiéndose en films que influenciaron a muchos cineastas. La pregunta es ¿esos clásicos se mantienen hasta el día de hoy, después de mas o menos 50 años? Algunos si, conservan la fuerza intacta que generaron cuando se proyectaron por primera vez. Otros, el tiempo no les ha hecho ningún favor. Sin embargo, existen también un grupo de cintas cuyo efecto original ha mutado, el paso de los años lo ha modificado, pero sin perder varios de los aspectos que las hicieron destacar en un primer lugar. Y la película que les recomiendo hoy es un gran ejemplo de esto último, el clásico de "terror sobrenatural" de los 60: The Hauting (traducida como La Mansión Embrujada).
Basada en la novela de Shirley Jackson de 1959, The Haunting Of Hill House (si, la serie de Netflix  esta libremente inspirada en el mismo libro), la trama se centra en la mansión Hill House, de 90 años de antigüedad, y que desde el momento de su construcción tiene fama de maldita. El antropólogo, John Markway (interpretado por Richard Johnson) tiene el objetivo claro de demostrar que la maldición es cierta, por lo que arma un "experimento" que comprende convocar a gente que ha experimentado con lo sobrenatural y pasar unos días en la mansión. Entre los convocados se encuentra la frágil Nell (interpretada por la capa del teatro, Julie Harris), que luego de cuidar por 11 años a su enferma madre, experimenta una severa culpa. La psiquis cada vez mas inestable de Nell y el ambiente mas que siniestro que se respira en la casa no va a tener buenos resultados.
¿Por qué digo que esta película ha mutado con los años? Si uno lee lo que se ha dicho de esta cinta, se la considera uno de los films de horror mas aterradores de la historia, con adeptos del talle de Martin Scorsese. Pero con todo lo que hemos visto en pantalla últimamente, tanto en cine como series y videojuegos, lo que se consideraba como "horror" en esa época, hoy pierde impacto. Si se mira la película buscando horror tal vez uno se quede con gusto a poco. Sin embargo, como film de suspenso y terror psicológico con algunos elementos de lo sobrenatural, funciona de maravilla. AVISO: nunca vemos nada, ningún espíritu o monstruo, pero gracias a una ambientación excelentemente construida a partir de la música, efectos prácticos y unos planos y movimientos de cámara inusuales en el género para la época, cortesía del director Robert Wise (que demostaria ser uno de los directores mas versátiles, con un currículum que incluye West Side Story, The Day The Earth Stood Still y la primera de Star Trek, entre otras), estamos con todos los sentidos atentos, expectantes de lo que puede suceder a continuación.
A su vez, la forma en que se retrata el estado mental de Nell, con una psiquis ya frágil por todo lo experimentado con su madre y al límite de perder contacto con la realidad, es atrapante. Mucho se debe a la actuación de Julie Harris, actriz de método que durante el rodaje de la cinta sufrió de depresión, lo que le da toque extra de realismo a su interpretación, y otro mucho al guión escrito por Nelson Gidding, especializado en adaptar materiales de otros.
Así que busquen The Haunting (la encuentran fácil por la interness) y veanla. Sabiendo que es mas una película de suspenso que de horror, se disfruta mucho. AVISO N°2: fijarse bien de descargar la original del 63, y no caer en la trampa de bajar la remake del 1999, que es una falta de respeto en todos los sentidos.