sábado, 30 de mayo de 2020

This is Spinal Tap (1984)

Hablemos del mockumentary. ¿Qué es el mockumentary? Combinando las palabras "documentary" (documental) y mock (burla), este subgénero cinematográfico se refiere a hechos ficcionales presentados con el formato de un documental. Se recurre a este estilo cuando se quiere hacer un comentario sobre algún evento en particular, sobre algo mas general, como la situación política, la fama, etc., o hasta para parodiar el género documental mismo. En la mayoría de las veces estos tienen un tono cómico. El mockumentary es algo muy común por estos días, siendo usado tanto en cine, series y web-series. Algunas de las series mas populares y queridas de los últimos años son con este formato, desde The Office (tanto la versión del UK como la US), Modern Family a Parks and Recreation, por nombrar algunas (acá en la Argentina parece ser mas explotado en las web-series como Famoso de Martín Garabal o Eléctrica de Esteban Menis). Si bien se pueden encontrar ejemplos de este subgénero en la década del 50, gano notoriedad a mediados de los 80 gracias a la película de la que vamos a hablar hoy, un clásico indiscutido y una de las mejores sátiras de la historia: This is Spinal Tap (Esto es Spinal Tap en español).
¿Sobre qué trata este "falso documental"? Martin Di Bergi (interpretado por Rob Reiner, que a su vez debutaba como director y luego nos daría mas clásicos como Stand by me o Misery) es un cineasta que decide filmar la gira norteamericana que la banda inglesa de heavy metal Spinal Tap va a realizar para promocionar su nuevo disco "Smell the glove" (Huele el guante). Mientras Martin va entrevistando a los miembros del grupo, formado por el guitarrista Nigel Tufnel (interpretado por Christopher Guest, que luego pasaría a dirigir sus propios mockumentaries como Best in show), el vocalista David St. Hubbins (interpretado por Michael McKean, que varios pueden ubicar por ser el hermano de Jimmy en Better Call Saul) y el bajista Derek Smalls (interpretado por Harry Shearer, quien se convertiría en parte esencial de Los Simpsons, dandole a voz a personajes como el Sr. Burns, Skinner y Ned Flanders. entre otros), y repasando su historia (que incluye un sinfín de bateristas que murieron en situaciones extrañas), la banda va a chocarse con sus propias pretensiones y la realidad de que tal vez no son tan grandes como creen.
¿Qué es lo que hace de esta película un clásico? Pues la respuesta es simple: lo atemporal que es. Si bien el heavy/hair metal ya no es popular, los artistas tan hundidos en su propia pretensión que no pueden ver las cosas como son es algo que jamás se acaba, por lo que cada chiste se puede aplicar tranquilamente a los músicos de hoy. Es mas, en la actualidad que te digan "Spinal Tap" es considerado un insulto en el mundo de la música, puesto que están sugiriendo que sos un pretencioso y te estas mandando cualquiera. Al momento de estrenarse, mucha gente creyó que Spinal Tap existía realmente porque cada excentricidad mostrada en el film era algo que se podía encontrar en recitales de la época. A su vez, varios artistas al ver la película creyeron que la cinta trataba sobre su banda, ya que varios de las discusiones y sucesos mostrados les había pasado en un momento u otro. Lo mejor de todo es como están estructurados los chistes, arrancando con cosas "normales" dentro del género metalero pero mientras mas avanza el metraje mas se eleva la ridiculez, llegando a situaciones hilarantes. Asimismo, el film es una parodia de los documentales de rock que habían salido en los 70, como Gimme shelter de los Rolling Stone o The song remains the same de Led Zeppelin, que endiosaban e idealizaban a los artistas y servían como un producto para alimentar su ego.
Como plus, todo el elenco la rompe en sus respectivos papeles (pueden encontrar una Fran Drescher pre-fama que ya auguraba que los 90 iban a ser suyos). No importa que tan ridícula sea la escena o el dialogo, los actores/actrices lo realizan con una total seriedad que suma con creces a la comedia. El trío protagonista también se encargo del guión (además de Reiner) y de escribir las letras de las canciones, que les aseguro que dejan en vergüenza a cualquier tema que intento utilizar sutilezas para referirse al cualquier tipo de acto sexual.
Así que aprovechen el tiempo libre y miren "This is Spinal Tap", van a pasar un muy buen rato. La pueden encontrar fácilmente para descargar o para ver online subtitulada por ahí. A ver, hasta J.K. Rowling tomó inspiración de esta película cuando pensó en el puesto de profesor de Defensa contra las Artes Oscuras y que nunca un profesor quede fijo. Si eso ya no es motivo suficiente para que la miren, no se que mas les puedo decir.
     

jueves, 30 de abril de 2020

Les Yeux Sans Visage (1960)

Hablemos de películas que fueron grandes influencias en cineastas. Esas que quedaron grabadas en la mente de directores/as, guionistas, actores/actrices, etc. y tarde o temprano aparecen de alguna forma en su trabajo y que muchas veces no son tan conocidas como los films que inspiraron. Muchas se sostienen a pesar del paso del tiempo y siguen teniendo la misma potencia que cuando se estrenaron, mientras que otras tal vez ya no posean la capacidad de impacto que tuvieron en su momento pero que igual merecen ser vistas por el valor cinematográfico que tienen y sirven para entender como llegamos a ciertas películas. En esta ultima categoría nos vamos a centrar hoy, mas específicamente en la cinta francesa de principios de los 60: Les Yeux Sans Visage (Los Ojos Sin Rostro en español).
¿De que va la trama? Basada en la novela escrita por Jean Redon con el mismo nombre, la historia sigue al Doctor Génessier (interpretado por el francés Pierre Brasseur), quién acaba de identificar el cuerpo de su hija, que luego de un accidente automovilístico que sufrieron ambos había desaparecido de la clínica donde estaba internada. Génessier y su fiel asistente Louise (interpretada por la gran actriz italiana Alida Valli, que estuvo en clásicos como The Third Man o Suspiria, entre otros) realizan el funeral, pero hay algo que los perturba. Al mismo tiempos la policía esta siguiendo el misterioso caso de chicas jóvenes, rubias y de ojos claros, que desaparecen y los cuerpos de algunas son encontrados sin vida y sin cara. Pareciera que en la casa de Génessier están sucediendo cosas raras, se escuchan constantemente ladridos de perros y una figura misteriosa circula por el lugar. ¿Sera posible que el respetable doctor esconda algo?
Leyendo solamente la sinopsis ya se puede entender porque esta película fue una gran influencia para futuras generaciones, especialmente dentro del género del terror. Desde Carpenter para la creación de la máscara de Michael Myers en Halloween, pasando la cinta de acción Face/Off de John Woo hasta Almodóvar y el film La Piel Que Habito (Glenn Danzig también pero mejor ignoremoslo), han dejado en claro la importancia que tuvo esta película. Y es que hay varios elementos explotables. Un padre que se mueve entre la línea de lo moral y lo inmoral, impulsado por el amor por su hija, operaciones estrafalarias, máscaras icónicas, un planteo interesante sobre hasta que punto estamos dispuestos a llegar por amor y culpa, sin preguntarnos antes que realmente desea la persona por la que lo estamos haciendo, etc.
Ahora, ¿por qué ubico a esta cinta en el grupo de films que no tienen la misma fuerza que cuando salieron? Primero, si bien inspiró a muchos del palo del terror, la película no creo que se podría clasificar como tal. Puede haber alguna que otra escena medio gore pero me parece que se ubica mejor como suspenso con toques psicológicos por los temas que trata. Esa pequeña confusión puede generar expectativas que jamás van a ser cumplidas y ni siquiera es culpa de la cinta. A su vez, se siente que la estructura narrativa es despareja. Arranca muy bien, la historia te mete de lleno y te intriga, pero luego baja la velocidad y para el final, la resolución se siente algo apresurada. Por suerte, todos los actores cumplen sin problemas con sus papeles y en ningún momento la película se vuelve tediosa.
A pesar de todo, miren Les Yeux Sans Visage, es entretenida y sirve para entender como terminamos con varios elementos característicos de los films de terror de los 70 y los 80. La consiguen por ahí.

jueves, 26 de marzo de 2020

The Three Flavours Cornetto Trilogy (2004-2013)

¿Qué tal? ¿Cómo andan? ¿Cómo los trata la cuarentena? Yo por mi parte estoy un poco saturada de que casi todas las recomendaciones de películas que vi sean sobre temas relacionados a la pandemia que estamos viviendo, por lo que, aprovechando el abundante tiempo libre con el que cuento, voy a hacer algo que venia queriendo hacer hace mucho y dedicarle una entrada a mi director preferido de todos los tiempos y su santa trilogía cómica: Edgar Wright y The Three Flavours Cornetto Trilogy o la Trilogía del Cornetto como se la conoce por estos pagos. Primero, vamos por partes. ¿Quién es Edgar Wright y qué hace que sea mi favorito? Wright es un director y guionista británico que se caracteriza por su humor, no solo en el diálogo, sino también visual gracias a una edición bastante frenética, varias referencias a la cultura pop y una musicalización muy cuidada. Es un verdadero cinéfilo, que en cada entrevista que da deja en claro que su pasión es el cine y que ama poder dedicar su vida a hacer películas. Todos esas características recién mencionadas son motivo suficiente para que sea mi cineasta preferido. Amo con pasión y locura el 90% de su material (todavía no vi su primera cinta A Fistful of Fingers y la serie Asylum, así que no les voy a mentir), lo puedo ver mil veces sin cansarme y creo que no tienen desperdicio. Y eso nos lleva a la trilogía que nos compete hoy.
¿Qué es The Three Flavours Cornetto Trilogy? De la misma manera que en la entrada anterior Oldboy formaba parte de un trilogía antológica porque las tres películas estaban atravesadas por una misma temática, acá tenemos tres films que no solo tienen un mismo motivo (parodias de otros géneros) sino que comparten el mismo dúo de actores protagonistas, Simon Pegg (nerd declarado que es parte tanto de las nuevas películas de Star Trek como las de Mission Impossible y que es coguionista de estas tres cintas junto con Wright) y Nick Frost (eterno compañero de Pegg y protagonista de varias series inglesas), además de algunos gags visuales. El curioso nombre, que traducido literalmente significa La Trilogía de los Tres Sabores de Cornetto, surge como un chiste luego de haber incluido el helado marca Cornetto en Shaun of the Dead y recibir productos gratis de la empresa como compensación, Wright y Pegg lo integraran en la segunda película en un intento fallido de que les regalaran más y al un periodista preguntar la presencia del producto en ambas cintas Wright  inventara el nombre en referencia a la trilogía Three Colours de Krzysztof Kieślowski.
Ahora, ¿de qué van los films? Shaun of the Dead (2004) es una parodia del subgénero zombie, representada por el Cornetto rojo, sabor frutilla. Shaun (interpretado por Pegg) es un treintañero que va a tener que sobrevivir un apocalipsis zombie a la vez que intenta recuperar a su novia y madurar en el proceso. 
Hot Fuzz (2007) es una parodia a las películas de dupla de policías disparejos, representada por el Cornetto azul, sabor crema. Nicholas Angel (Pegg) es uno de los mejores oficiales que tiene la policía metropolitana de Londres. Tan bueno que deja mal al resto, por lo que deciden mandarlo al pequeño Sandford, donde nada pasa para que no se destaque tanto. Sin embargo, muertes misteriosas empiezan a suceder en el pueblo y sera Angel, junto a su compañero Danny (Frost), quienes se encarguen de develar quien es el asesino.
The World's End (2013) es una parodia del género sci fi, especialmente las cintas sobre criaturas de otro planeta invadiendo nuestra tierra, representada por el Cornetto verde, sabor menta granizada. Gary King (Pegg) es un alcohólico inmaduro que reúne a su grupo de amigos de la secundaria para realizar el recorrido de pubs de su ciudad natal que no pudieron terminar cuando eran adolescentes. El plan del grupo se va a complicar cuando cosas raras comiencen a manifestarse durante la noche. 
Así que ahí lo tienen, una de las mejores trilogías cómicas en mi humilde opinión. Todas están realmente bien hechas, no solo saben cuando reírse del género del que toman prestado, sino también abrazan elementos del mismo y tocan temas como la amistad y poder madurar. Pero por sobre todo, son muy entretenidas de ver. Aprovechen el tiempo libre y mírenlas. Shaun of the Dead esta Netflix, a las otras dos las encuentran por ahí. Les garantizo que la van a pasar bien.   
   

miércoles, 26 de febrero de 2020

Oldboy (2003)

Los Oscars 2020 hicieron historia. Les haya gustado o no, por primera vez en los 92 años de existencia de la ceremonia, una película de habla no inglesa ganó el premio mayor, el premio a Mejor Película. ¡Y que película! En mucho tiempo no pasaba de que ganara una película que realmente se lo merecía (casi como si la Academia pidiera perdón por haber premiado a Green Book el año pasado). No digo que de ahora en adelante la industria hollywoodense se va a abrir al mundo y los films de otras partes del mundo tenga igual llegada que un tanque de Marvel, pero el primer paso al cambio esta hecho. Pero lo positivo no termina ahí. Gracias a toda la atención que recibió Parasite y su director, Bong Joon-ho (tal vez la persona mas adorable del planeta), la sociedad occidental empezó a mostrar interés en ese maravilloso mundo que es el cine surcoreano. Por lo que no se me ocurre mejor oportunidad que aprovechar esta nueva surcoreanomania y recomendarles una cinta de este bello país, el ya considerado clásico de los años 2000 y una de las mejores películas de este nuevo siglo: Oldboy.
Basada en el cómic japones del mismo nombre creado por Garon Tsuchiya y Nobuaki Minegishi, el film forma parte de la llamada La Trilogía de la Venganza (se les denomina así no porque sea una historia contada a través de tres cintas sino porque cada película esta atravesada por el concepto de la venganza), siendo precedida por Sympathy for Mr. Vengeance (Simpatía por el Sr. Venganza) y seguida por Lady Vengeance (Dama Venganza). En esta, la historia sigue a Oh Dae-su (interpretado por Choi Min-sik, un reconocido actor surcoreano que algunos tal vez ubiquen por su papel en el film de ciencia ficción de Luc Besson, Lucy), un hombre común y corriente que esta arrestado por estar borracho, perdiéndose el cumpleaños número cuatro de su hija. Luego de que su mejor amigo lo pasa a buscar, se detiene a llamar a su mujer para avisar que esta en camino pero es secuestrado de un momento a otro cuando se amigo se distrae hablando por teléfono. Dae-su se despierta en lo que parece ser un habitación de hotel sin ninguna explicación de por qué esta ahí. Por 15 años es mantenido en esa habitación, a pesar de múltiples intentos de escape y suicidio, llevado casi a la locura sin saber quién ni por qué lo tienen cautivo. Sin aviso previo, un día es soltado pero Dae-su se da cuenta que su captor aún no termino con él, por lo que no descansará hasta descubrir cuál es el motivo que llevó a su anónimo enemigo a convertir su vida en un infierno viviente. 
¿Por qué digo que esta película es ya un clásico? Por varios motivos, pero especialmente por la historia y las reflexiones sobre la condición humana que hace. Este debe ser uno de los films mas retorcido, deprimente y a la vez hermoso que vi en mi vida. Imprevisible como pocos y con unos giros argumentales que M. Night Shyamalan solo puede soñar, acompañamos a Dae-su en su viaje para poder liberarse de esta duda que lo carcome de qué puede haber hecho para merecer semejante castigo, y justo cuando uno cree que mas o menos sabe por donde va la cosa el guión tira nueva información y te deja recalculando. Pero además, el guión se encarga de plantear preguntas sobre la existencia humana mas que interesantes, tanto a través de nuestro protagonista como del antagonista. Preguntas como: ¿Hasta qué punto una persona puede ser consumida por la venganza? ¿Qué pasa después si la persona cumple con su venganza? ¿Le queda razón de vivir luego de eso? ¿Qué tan libre es una persona realmente si hay una incógnita que no lo deja seguir su vida en paz? entre otras. Todo esto representado no solo en el dialogo sino también en lo visual de manera maravillosa.
Y ya que hablamos del aspecto visual no puedo obviar a Park Chan-wook, compatriota del amigo Bong y uno de los directores mas respetados de Corea del Sur. Chan-wook no desperdicia un plano, todo lo que se muestra es por algo (como debería ser siempre), comprende como utilizar al máximo las herramientas que lo visual ofrece y sabe maneras creativas de filmar ciertas escenas sin perder el realismo. Hay una escena de acción en particular, que involucra un angosto pasillo y muchas personas, que ya es icónica por el simple hecho de la atención al detalle y lo hermosamente coreografiada que está, demostrando que la acción no necesita ser exagerada y con mil cortes en el medio (come tierra Rápido y Furioso). No puedo dejar de lado tampoco las actuaciones. Min-sik la rompe como el atormentado Dae-su, mientras que Yoo Ji-tae cumple con creces el papel del enigmático Lee Woo-jin, hombre en busca de venganza.
Así que no pierdan el tiempo y vean Oldboy (eviten como la plaga la remake de 2013 de Spike Lee, no le hace justicia). La encuentran fácilmente por Av. de los Incas y Torrent. Créanme que se van a llevar mas de una sorpresa y después de vista no se la van a poder sacar de la cabeza por un tiempo, porque así de buena es.

             

lunes, 30 de diciembre de 2019

Cabaret (1972)

Hace mas de un año que no recomiendo un musical, y eso para mi es ya casi un crimen, así que regresemos una vez mas al mundo del canto y el baile, que todavía queda mucho por explorar. Esta vez, nos vamos a centrar una película musical bastante particular. Como ya mencioné en "Les Parapluies de Cherbourg, la mayoría de las cintas pertenecientes a este género se caracterizan por momentos musicales espontáneos, en los cuales quien canta lo hace para expresar lo que siente, acompañado usualmente de una coreografía elaborada con un gran despliegue de extras. Es por esto que se suele asociar (si se lo mira muy por encima) al musical con la fantasía y lejos de toda impresión de realismo. Sin embargo, para todos aquellos escépticos del género, existen otras opciones. Y por eso nos compete la película de hoy, el clásico dirigido y coreografiado por Bob Fosse: Cabaret.
Basada libremente en el musical de Broodway de 1966 del mismo nombre, creado por John Kander y Fred Ebb, a su vez que toma elementos de la obra en la que este último estaba basado, I am a camera de John Van Druten de 1951, y de la novela corta Goodbye to Berlin de Christopher Isherwood de 1939, la trama se centra en Sally Bowles (interpretada por la mítica Liza Minnelli en su primer protagónico), una joven estadounidense que lleva una vida bohemia en el Berlín de 1931. Sally tiene sueños de convertirse en actriz, pero por el momento trabaja en el Kit Kat Klub, donde canta y baila. La llegada del académico y escritor Brian Roberts (interpretado por Michael York, a quienes los de este nuevo milenio conocemos por su papel de Basil en las películas de Austin Powers) a la pensión donde vive Sally dará inicio a una improbable amistad en una Alemania donde el partido Nazi cobra mas y mas poder.
¿Qué hace que este musical sea diferente a los demás? Los números musicales solo se dan en el contexto del club donde trabaja Sally. Bob Fosse (que ya venia de dirigir algunos musicales en Broodway y una película) decidió que la mejor forma de adaptar el producto del teatro al cine era de esta forma, con el propósito de aumentar la sensación de realismo. Pero que no se malinterprete, las canciones no son relleno, sino que funcionan para marcar las situaciones y sentimientos que experimentan los personajes y también reflejar la transformación y decadencia de la sociedad alemana a medida que el nazismo toma cada vez mas poder en el país. Y si menciono la música, no puedo no decir que las canciones son uno de los motivos de que este film sea recordado como un clásico. A partir de que Fosse eliminó varios temas que formaban parte de la obra, Kander y Ebb escribieron nuevos que se adaptaran a la historia que se quería contar, proporcionando temones como "Mein Herr" o "Money, money". Pegadizas a mas no poder y bien escritas, siendo representativas del personaje que las canta
Hablando de quien las canta, es imposible pasar por alto las actuaciones de Liza Minnelli y Joel Grey. Cuando Minnelli se sube al escenario a cantar solo hay ojos para ella. Su voz potencia las canciones, con "Maybe this time" como uno de los momentos mas altos de la cinta. Y cuando no esta cantando cumple sin problemas con el papel de chica libre y despreocupada que busca comerse el mundo. Mientras que Joel Grey (actor que venia del teatro y fue el único de la obra en repetir su rol en la película) es el otro que se roba los aplausos. Grey interpreta al Maestro de ceremonias del club (gran fuente de inspiración para el personaje de Zidler en Moulin Rouge), que no solo se dirige y entretiene al publico del lugar, sino a nosotros, la audiencia, haciéndonos cómplices de lo que esta sucediendo. Se hace claro porque no buscaron otra persona para interpretar al personaje, Grey tiene una presencia hipnótica que hace que cada vez que aparezca no se lo pueda ignorar. Tampoco estoy diciendo nada revolucionario, los dos actores ganaron el Oscar ese año, Minnelli como Mejor actriz y Grey como Mejor actor de reparto.
Así que vean Cabaret, la pueden encontrar fácilmente por Av. de Los Incas y Torrent. Vengan por las canciones y los lindos atuendos, quédense por el planteamiento de las relaciones y el retrato de una sociedad que tenia en sus narices a uno de los partidos mas dañinos de la historia y no hizo nada. No se van a arrepentir. 

sábado, 30 de noviembre de 2019

Dolor y Gloria (2019)

El año esta a punto de acabarse, y aunque parezca mentira la década también. Como es normal cuando se llega al final de un período de 10 años, las listas de "Mejores/peores películas/discos/series/libros/etc." no se hacen esperar. Si bien la idea de armar mi propia lista de películas es mas que atrapante, hoy pienso hacer algo un poco menos ambicioso y simplemente recomendarles el que yo creo es el mejor film del año (tan sola no estoy igual, la revista TIME también la posicionó como lo mejor de este 2019), una hermosa reflexión sobre la vida, el amor, los vínculos con nuestros seres queridos y la creatividad de la mano del mismísimo Pedro Almodóvar: Dolor y Gloria. 
¿De qué va la historia? Salvador Mallo (interpretado por Antonio Banderas, mítico actor fetiche de Almodóvar pero que los millenials siempre recordaremos como la voz del Gato con Botas en la saga de Shrek) es un director de cine que tuvo su momento pico en España a mediados de los 80, principios de los 90 que en la actualidad esta atravesando una crisis creativa, en parte por muy fuertes dolores de espalda y cabeza que lo aquejan, y en parte por la depresión que viene experimentando hace tiempo. A partir de que una de sus películas de los 80 se aprecia ahora como un clásico y se va a realizar una proyección de una versión remasterizada a la cual lo invitan, Salvador se pone en contacto con Alberto Crespo (interpretado por Asier Etxeandia, a quien los fans de Velvet van a reconocer), actor principal de dicha cinta y con quien no habla desde hace 30 años. Esta reconexión con Alberto y la experimentación con la heroína van a hacer que Salvador revisite su infancia, su relación con su madre, su despertar sexual y se reencuentre con un viejo amor.
¿Qué es lo que hace que esta sea la mejor película del año en mis ojos? Las emociones que la cinta despierta en el espectador. Al terminar de mirar el film uno se encuentra sintiendo nostalgia, tristeza pero a la vez felicidad de haber podido experimentar tan lindo y bien armado proyecto cinematográfico. Almodóvar crea de manera sincera y directa una autobiografía que es un placer de ver (casi que se podría decir que es un hermana lejana de All That Jazz de Bob Fosse). Se siente como un encuentro intímo con el director, en el que, sin pelos en la lengua y gracias a la sabiduría que aveces traen los años (aveces los años traen otras cosas menos sabiduría), repasa su vida y la resignificación de varios momentos a lo largo de la misma, desde su infancia y su primer encuentro con el deseo sexual, pasando por sus relaciones amorosas mas significativas hasta la relación, ya de grande, con su madre y todos los sentimientos de culpa y melancolía que implica el no haber estado tan presentes el uno en la vida del otro. Un guión realmente bien construido y redondo por donde sea que se lo mire.
Y si se habla de una historia bien contada es necesario actores y actrices que estén a la altura y por suerte esta cinta los tiene. Banderas esta mejor que nunca. Sin dudar digo que es la mejor actuación de su carrera. En cada uno de sus gestos y movimientos se sienten los años de experiencias, vivencias y dolores que el personaje tiene encima. Penélope Cruz y Julieta Serrano están mas que bien como la madre de Salvador en dos momentos claves de su vida, de niño siendo una figura mas severa que se preocupa por la educación de su hijo, y ya con él grande y ella anciana y arrepentida de como manejó su crianza. Nuestro querido Leonardo Sbaraglia tiene un pequeño papel pero como es Leo Sbaraglia se destaca sin problemas. 
Asi que no pierdan el tiempo y vean Dolor y Gloria. Si puede ser acompañados con algún ser querido, mejor. Esta para conseguir fácilmente en Av. de los Incas y Torrent. Van a pasar un lindo rato y es una de esas experiencias, chiquita y sencilla, que nos recuerdan de porque existe y nos gusta tanto el cine. 
           

viernes, 20 de septiembre de 2019

Heart Like A Hand Grenade (2015)

Si hay algo que caracterizó al 2004 fue el disco American Diot, del trío californiano Green Day. Lugar adonde fueras, lugar que probablemente estuviera sonando la canción que le da nombre al álbum (y sentirte un completo rebelde al escucharla), Boulevard of Broken Dreams o Wake Me Up When September Ends. Los cinturones llenos de tachas, camisas negras y corbatas rojas con los ojos bien delineados se volvieron un look icónico. Y el sentimiento de querer llevarse por encima a los políticos de turno era universal. Aunque parezca mentira, este 20 de septiembre se cumplen 15 años de la salida de American Idiot, y no creo que haya mejor excusa que semejante aniversario para recomendarles el documental sobre la creación de uno de los discos que definiría la década de los 2000: Heart Like A Hand Grenade (Corazón Como Una Granada De Mano).
Antes que nada, un poco de contexto. Si bien Green Day venia de ser una de las bandas mas grandes de la década de los 90, para principios de los 2000 la decepción comercial que había sido el disco Warning ponía en duda si el momento del trío ya estaba llegando a su fin. Al mismo tiempo, ninguno de los integrantes estaba pasando por su mejor momento en lo personal y la relación entre los tres era más frágil que nunca, al punto de Billie Joe Armstrong llamar y preguntarle a Mike Dirnt si quería seguir con la banda. A pesar de todo, los muchachos se metieron en el estudio para grabar su nuevo álbum, con el que pensaban darle frescura a su música... Cigarettes and Valentines (¿lo qué?). Pero, como salido de una comedia disparatada de la época, los demos de todo lo que tenían hasta el momento fueron robados. Sin tener muy claro como continuar después del robo, la banda consultó a su productor de toda la vida, Rob Cavallo (no relacionado en nada con el "queridísimo" Domingo Cavallo), que hacer. A partir de la pregunta de Cavallo de si el material robado representaba su mejor trabajo, los tres de Oakland decidieron arrancar desde cero, esta vez siguiendo la idea de Billie Joe de realizar un disco conceptual, una "ópera punk rock" como él la llamó, sobre la desilusión y desencanto de la generación que por esa época estaba viviendo en primer persona conflictos bélicos. Algo muy ambicioso que podía terminar de enterrar la carrera de Green Day o revitalizarla en el nuevo siglo que recién comenzaba.
   
Si bien con el diario del lunes es fácil hablar del éxito tremendo que fue American Idiot (alcanzó el puesto n° 1 de ventas en 19 países, incluido nuestro bello país, le presentó Green Day a toda una nueva generación de jóvenes y es considerado uno de los mejores discos del siglo XXI), en ese momento significó un riesgo enorme para la banda. Los álbumes conceptuales no eran lo mas común para esa época, más en el género punk, y las canciones de 9 minutos de duración con varios cambios musicales eran impensadas para lanzar como singles. En el documental se ve como el trío, sobre todo Billie Joe, ya venían bastante podridos de lo que la prensa especializada (que los venían boludeando hace tiempo por querer experimentar un poco mas fuera del sonido punk) y algunos puristas del género decían sobre ellos y se nota que este disco se grabó en plan "vamos a hacer las cosas de la forma que se nos cante y que el resto se la banque". Y eso es justamente lo que el documental muestra, como van craneando las estructuras de las canciones, de donde Billie Joe saca inspiración para algunas de las letras, la mayor participación en el proceso de composición por parte de Mike y Tré (que nunca abandona su tan extravagante forma de ser, ni siquiera para grabar), el armado de todo lo que seria el arte conceptual del disco, incluido el nacimiento de la ahora icónica imagen de la granada con forma de corazón, la creación de temas que quedarían afuera del álbum y que recién verían la luz varios años después y la presentación de las nuevas canciones por primera vez frente al público.     
Es para destacar que todo el documental está grabado, en su mayoría, con una cámara de vídeo digital (de esas que a principios de los 2000 eran bastante populares entre la gente de clase media), cortesía del director y amigo de la banda, John Roecker. Roecker se enteró de las ambiciones de los muchachos para su nuevo proyecto y se ofreció a documentar todo el proceso. Esto le da a la película la sensación de algo casero, estar entre conocidos, de estar viendo esos vídeos familiares de parientes en sus años de juventud, y que se siente menos manufacturado que otros documentales que cuentan con todo un equipo de cámaras, iluminación y sonido. Además de que el director tiene algunas decisiones de edición mas que interesantes y que suman a su estilo particular.
Así que son fanáticos de Green Day, o si American Idiot marcó su adolescencia/infancia o si simplemente son amantes de la música, busquen Heart Like A Hand Grenade por ahí y vuelvan a revivir todos sentimientos gloriosos de rebeldía adolescente. 

martes, 27 de agosto de 2019

The Haunting (1963)

Hablemos de los clásicos indiscutidos de la "época dorada" del cine. Esas películas que se estrenaron entre la década del 30 y del 60, que fueron revolucionarias, éxitos tanto con el publico como con la crítica, posicionados cariñosamente en el imaginario colectivo de la sociedad, o tal vez en su momento de estreno no causaron mucho revuelo pero poco a poco se fueron ganando adeptos, convirtiéndose en films que influenciaron a muchos cineastas. La pregunta es ¿esos clásicos se mantienen hasta el día de hoy, después de mas o menos 50 años? Algunos si, conservan la fuerza intacta que generaron cuando se proyectaron por primera vez. Otros, el tiempo no les ha hecho ningún favor. Sin embargo, existen también un grupo de cintas cuyo efecto original ha mutado, el paso de los años lo ha modificado, pero sin perder varios de los aspectos que las hicieron destacar en un primer lugar. Y la película que les recomiendo hoy es un gran ejemplo de esto último, el clásico de "terror sobrenatural" de los 60: The Hauting (traducida como La Mansión Embrujada).
Basada en la novela de Shirley Jackson de 1959, The Haunting Of Hill House (si, la serie de Netflix  esta libremente inspirada en el mismo libro), la trama se centra en la mansión Hill House, de 90 años de antigüedad, y que desde el momento de su construcción tiene fama de maldita. El antropólogo, John Markway (interpretado por Richard Johnson) tiene el objetivo claro de demostrar que la maldición es cierta, por lo que arma un "experimento" que comprende convocar a gente que ha experimentado con lo sobrenatural y pasar unos días en la mansión. Entre los convocados se encuentra la frágil Nell (interpretada por la capa del teatro, Julie Harris), que luego de cuidar por 11 años a su enferma madre, experimenta una severa culpa. La psiquis cada vez mas inestable de Nell y el ambiente mas que siniestro que se respira en la casa no va a tener buenos resultados.
¿Por qué digo que esta película ha mutado con los años? Si uno lee lo que se ha dicho de esta cinta, se la considera uno de los films de horror mas aterradores de la historia, con adeptos del talle de Martin Scorsese. Pero con todo lo que hemos visto en pantalla últimamente, tanto en cine como series y videojuegos, lo que se consideraba como "horror" en esa época, hoy pierde impacto. Si se mira la película buscando horror tal vez uno se quede con gusto a poco. Sin embargo, como film de suspenso y terror psicológico con algunos elementos de lo sobrenatural, funciona de maravilla. AVISO: nunca vemos nada, ningún espíritu o monstruo, pero gracias a una ambientación excelentemente construida a partir de la música, efectos prácticos y unos planos y movimientos de cámara inusuales en el género para la época, cortesía del director Robert Wise (que demostaria ser uno de los directores mas versátiles, con un currículum que incluye West Side Story, The Day The Earth Stood Still y la primera de Star Trek, entre otras), estamos con todos los sentidos atentos, expectantes de lo que puede suceder a continuación.
A su vez, la forma en que se retrata el estado mental de Nell, con una psiquis ya frágil por todo lo experimentado con su madre y al límite de perder contacto con la realidad, es atrapante. Mucho se debe a la actuación de Julie Harris, actriz de método que durante el rodaje de la cinta sufrió de depresión, lo que le da toque extra de realismo a su interpretación, y otro mucho al guión escrito por Nelson Gidding, especializado en adaptar materiales de otros.
Así que busquen The Haunting (la encuentran fácil por la interness) y veanla. Sabiendo que es mas una película de suspenso que de horror, se disfruta mucho. AVISO N°2: fijarse bien de descargar la original del 63, y no caer en la trampa de bajar la remake del 1999, que es una falta de respeto en todos los sentidos.

viernes, 26 de julio de 2019

Down By Law (1986)

Seguimos en el mundo de los films independientes pero primero, ¿qué clasifica como película independiente? Básicamente, toda cinta que sea producida fuera del sistema de los mayores estudios de cine, cuyo financiamiento y distribución se encargan las compañías independientes de entretenimiento, por lo que su presupuesto es considerablemente menor que cualquier producción de uno de los estudios grandes (Warner, Sony, Disney, etc). Irónicamente, como ya dije en las ultimas dos entradas del blog, todos estos factores solo ayudan a que los cineastas posean mas libertad a la hora de contar las historias que desean contar, siendo estas distintas, y la forma para contarlas únicas y originales. Y que mejor para hablar sobre este tipo de cine que con uno de sus referentes norteamericanos de los últimos 30 años, Jim Jarmusch, y su película de 1986: Down By Law (traducida por estos lares como Bajo El Peso De La Ley).
¿De que va la historia? Zack, un DJ de radio (interpretado por Tom Waits, el cantante con la voz mas grave del norte), Jack, un proxeneta (interpretado por el músico de jazz John Lurie, que ya venia de demostrar sus dotes actorales en el film anterior de Jarmusch) y Roberto, un turista italiano que entiende muy poco inglés (interpretado por el siempre carismático Roberto Benigni en su primer rol fuera de Italia) son encarcelados en la misma celda en una prisión de Nueva Orleans. A fuerza de pasar los días encerrados los tres juntos, una especie de relación va a surgir entre el trío.

A no confundir, este el film no es del estilo de The Shawshank Redeption, con grandes charlas filosóficas sobre la libertad y la búsqueda de redención, ni tampoco se parece a las cintas de planificación y escape de prisión a lo Escape From Alcatraz (aunque esta ultima si recibe un pequeño guiño). No señor, lo que le da su particularidad a esta cinta es evitar repetir esos caminos. La forma en que los personajes se vinculan es a través de charlas mas superficiales, juegos de cartas y cánticos sin sentido, pequeños gestos. No por eso una amistad menos significativa. Aunque breve, un vínculo que deja sus marcas. Por eso Jarmusch, con su ritmo narrativo tranquilo tan característico, ni se gasta en mostrar como es que los sentencian y los mandan a la cárcel, como planean y terminan escapando, por ahí no pasa el foco.
Para destacar también el pequeño elenco. Tanto John Lurie como Tom Waits cumplen sin problemas con el papel que se les dio (que si tenemos en cuenta todos los/las cantantes que no pueden expresar una emoción y actúan igual, creo que esta muy bien). Sobre todo Waits, que tiene un magnetismo innato que hace imposible no prestarle atención cuando aparece en escena. Además ambos aportan a la banda sonora, lo cuál es un lindo plus. Pero quien se lleva todos los aplausos es Roberto Benigni. Cuando se hace presente es cuando la cinta termina de iluminarse, una sonrisa se te dibuja mágicamente con solo verlo. Cada movimiento, cada gesto, cada frase, el timing cómico que maneja es de admirar. En especial si se tiene en cuenta que su personaje es el pegamento que mantiene junto al trío protagonista.
Denle una oportunidad y miren Down By Law. Como diría un gran sabio: "la pueden encontrar fácilmente allá por Av. Alcorta y Torrent". No dejen que el hecho que sea blanco y negro los tire para atrás, va a ser una linda forma de pasar una hora y cuarenta de su vida.

jueves, 20 de junio de 2019

Historias Extraordinarias (2008)

Hoy es el día. Después de dos años de existencia, este blog le abre la puerta al cine argentino. Desde que tengo uso de razón alguna vez escuché la frase "El cine argentino es una cagada" o "Acá en Argentina no se produce nada notable en cuanto a cine". Lo cual, si se presta atención solo a las películas que llegan a las carteleras de las grandes cadenas de cine y que cuentan con una campaña de publicidad importante, puede llegar a tener sentido. Salvo excepciones, las grandes producciones argentinas suelen quedarse a mitad de camino o rozar lo mediocre (ni entremos en lo que es el género comedia o comedia romántica porque podemos estar nadando en ese basural por horas y horas) y solo algunos de los aclamados "Clásicos" resisten el paso del tiempo. Pero si uno decide mirar mas allá de eso, y se mete en el mundo de los films independientes, se va a encontrar con una paleta muy amplia de historias, para todos los gustos y colores, contadas de mil formas distintas. Esto no evita que hayan productos fallidos, eso es inevitable, pero al menos la originalidad del intento hace la experiencia mucho mas interesante que la típica cinta mainstream. Y eso nos lleva a la película de hoy, una que mientras mas la pienso mas se esta convirtiendo en una de mis preferidas que este bello país nos ha dado: Historias Extraordinarias.
Si hay algo que no podemos decir de ese título es que sea falsa publicidad. ¿Cuál es la trama? Tenemos tres protagonistas, X, Z y H, cada uno con su historia independiente, quienes viven en diferentes ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires y cuyas vidas son completamente ordinarias. Pero por las vueltas del destino, el primero mata por accidente a alguien y decide esconderse en un hotel, el segundo se obsesiona con la vida del que ocupaba su actual puesto de trabajo, fallecido hace poco y el último termina haciendo un encargo que no comprende para una apuesta de la cual no sabe de su existencia. Así, cada uno va a terminar metido en su propia pequeña aventura.
¿Por qué me gustó tanto esta película? Para empezar, esta contada de una forma muy particular: el 95% del film esta narrado. Salvo por un par de líneas por aquí y por allá, no hay más dialogo. La cinta funciona casi como un audiolibro, una novela de ficción separada en partes y a su vez en capítulos que nos es leída por alguien mas (las voces de Juan Minujin, Daniel Hendler y Verónica Llinás en este caso), y que en vez de usar nuestra imaginación para ponerle imágenes a las palabras, la película nos las brinda por nosotros. Que esto no resulte cansador es hazaña de Mariano Llinás, que además de dirigir y estar a cargo del guión, actúa. La forma de escribir de Llinás es bellísima, narrando la cotidianidad con mucha poesía, de una forma que a veces recuerda a Borges. A pesar de durar cuatro horas, cada final de capítulo te deja con ganas de más, como es la buena literatura.
Lo otro que hace destacar a este film es que todo el film sucede en distintas ciudades, pueblos y parajes del interior de la provincia de Buenos Aires (Azul, Alberti, Coronel Pringles, etc), algo que es poco común en las producciones argentinas, donde usualmente el Gran Buenos Aires es el fondo de la historia, y por lo tanto le da mucha frescura a la cinta. Siendo una persona que proviene de una ciudad chiquita (con alma de pueblo) en el centro de la provincia, cada personaje, cada detalle sobre como es un día cualquiera en uno de estos lugares, alejados de la gran metrópolis porteña, es muy acertado. La película se siente (o al menos así fue para mi) como una carta de amor a la gente del interior y sus historias, como siempre detrás del dicho "En los pueblos nunca pasa nada" en realidad hay vidas y experiencias increíbles, que parecen sacadas directamente de la ficción.
Vean "Historias Extraordinarias", esta en youtube al alcance de todos. No se asusten por su larga duración, se puede ver tranquilamente una parte por día (esta dividida en 3, de una hora y media cada una) como si fuera una trilogía. En mi opinión, se aprecia mucho más de esa forma. Es una cinta hecha con un presupuesto mínimo y mucha pasión, sin necesidad de grandes productoras detrás o caras conocidas (salvo por una breve aparición de Esteban Lamothe, injunable por esa época) para contar lo que desea contar. Es única y original, y eso nunca esta demás.
   
 

martes, 9 de abril de 2019

The Lobster (2015)

Dejamos de lado por un rato las películas de dudosa calidad para volver a los films que son realmente buenos. Y nada mejor para eso que recomendarles una cinta que tiene todos los ingredientes para convertirse en un clásico de esta década. ¿Sociedad muy parecida a la de la realidad pero con elementos de una distopia, estilo A Clockwork Orange o Her? Lo tiene. ¿Agudo y acertado comentario sobre algún aspecto de la sociedad como 1984? Claro que si. ¿Un final abierto a interpretación digno de una buena charla con amigos intercambiando posibles alternativas con café de por medio después de terminar la película, a la Inception? AFIRMATIVO. Y todo esto con un bello tono de comedia negra. ¿De qué film estoy hablando? Ni mas ni menos que la particular y genial The Lobster (La Langosta en español).
¿De qué trata? En la sociedad no se acepta la gente sin pareja. Seas soltero/a, viudo/a o tu pareja te haya engañado y dejado por otro/a, no importa, todas las personas solteras son enviadas a un hotel donde tenes 45 días para encontrar compañero/a romántico. Si una vez pasado el plazo la persona sigue sola, es convertida en su animal de preferencia por el resto de su vida. Así como suena, es la ley. Los individuos sin pareja que no aceptan esta orden social viven recluidos en el bosque como parias, escapando constantemente de la ley. En este contexto seguimos a David (interpretado por un bigotudo y panzón pero no por eso menos versátil Colin Farrell), un hombre que es dejado por su mujer y por lo tanto es llevado al hotel, con 45 días para volver a formar pareja. En un lugar lleno de gente bastante particular en la misma situación, algunos aceptando tranquilamente que tal vez sean convertidos en animales, otros desesperados por encontrar su "media naranja", David hará su mejor esfuerzo por volver a cumplir con los requisitos sociales y no terminar como una langosta (su animal de elección) pero las cosas pueden tomar un giro inesperado.
¿Qué es lo que hace especial a este film? Sin duda el guión, que es la estrella indiscutida de la cinta, lleno de humor negro. La forma en que satiriza el mundo de las relaciones románticas es muy gracioso, y lo mas importante, muy acertado. Y lo que lo hace destacar es que nos da las dos caras de la moneda. Porque si, la mayor parte de la película hace una crítica a como la sociedad trata a la gente soltera, como personas que no valen nada, no aportan a la humanidad, si están solas, equivalentes a animales. Muchas veces se comete el error de creer que alguien es definido por la persona que lo acompaña. Pero asimismo hay su porción de palos para como los/as solteros/as miran y prejuzgan a las parejas, como si decidir compartir tu vida con otro individuo equivale a pena de muerte. Esto acompañado por frases filosas que dan justo en el blanco (el comentario sobre el rol que aveces juegan los hijos en los matrimonios es maravilloso). Todo se complementa con escenas con un ritmo bastante particular, bien características del director y co-guionista griego Yorgos Lanthimos (quién se esta perfilando como uno de los cineastas mas interesantes y originales de la actualidad) lejos de la superedición y velocidad que siempre ofrecen la películas de comedia romántica hollywoodenses, lo que resulta fresco y sirve para apreciar la fotografía y la banda sonora.
Para completar, tenemos un amplio elenco que cumple con creces con los papeles que se les dio. Además de Colin, tenemos a Rachel Weisz (que luego volvería a trabajar con Lanthimos en The Favourite) cuyo rol implica no demostrar ningún tipo de sentimientos emotivos si es que quiere sobrevivir y a la vez dar señales muy sutiles de estar enamorada, Léa Seydoux (la francesa a quien pueden conocer como una de las protagonistas de Blue Is The Warmest Color), que interpreta sin problemas a la líder del grupo de los solteros que no tiene problema de hacer lo que sea con tal de que se obedezcan sus reglas, y unos muy coloridos personajes secundarios de la mano de los siempre geniales de John C. Reilly y Olivia Colman.
Aprovechen que esta disponible en Netflix y miren The Lobster. Sus dos horas ni se notan. Es un oasis de originalidad entre tanto remake, secuela y producciones basadas en algo, con un inteligente e interesante análisis social de como nos relacionamos y a que le damos importancia cuando nos fijamos en el otro. Puntos extra por un final que te deja recalculando y pensando distintas teorías posibles, algo que no sucede muy seguido últimamente. 

lunes, 25 de febrero de 2019

Acto De Violencia A Una Joven Periodista (1988)

Después de unas vacaciones y siguiendo en la vena de películas tan malas que son buenas, en la entrada de hoy se va a tratar una cinta bastante particular. Porque si bien se la puede agrupar dentro del mismo subgénero en el que también se encuentra Showgirls, puesto que ambas apuntaban al éxito y compartían ser proyectos ambiciosos, para fallar espectacularmente y por último ganar un público devoto convirtiéndose en un film de culto, las circunstancias de producción, su distribución y la causa de su nueva fama no podrían ser mas diferentes una de la otra.Y mientras que una parte de lo que hace tan notables a las cintas de culto como The Room o Plan 9 From Outer Space es el fenómeno que se arma alrededor de ellas, con gente vistiéndose como alguno de los personajes o llevando elementos significativos al film para participar de la proyecciones, en este caso el verdadero tour de force es la película en sí. Estoy hablando de ni mas ni menos que la que es considerada por varios como la peor película uruguaya, el nuevo clásico para juntadas con amigos: Acto De Violencia A Una Joven Periodista.
Primero lo primero, ¿de qué trata el film? Como bien su título indica, nuestra protagonista es Blanca (interpretada por Blanca Giménez, cuya carrera actoral después de esto es 404 error not found), una periodista radial que se encuentra en el medio de la realización de un informe sobre la violencia (así de general como suena). A su vez, gracias a su "única" amiga, Blanca conoce y se enamora perdidamente de Carlos. Pero no todo es color de rosa en la vida de la joven periodista. Un asesino psicópata sigue bien de cerca los pasos de nuestra protagonista con el único motivo de venganza contra ella y todos sus seres queridos.
¿Qué es lo que hace especial a esta cinta de la que probablemente jamas escuchó hablar en su vida? Tranquilamente podría adjuntarles el link del vídeo que hizo Te Lo Resumo Así Nomas donde en un minuto da suficientes razones para verla (mírenlo igual porque esta genial) pero si tuviera que describirlo en una sola palabra, bah, dos, seria: bajísimo presupuesto. El director, Manuel Lamas (de quien se sabe poco y nada y que solamente a partir de investigación en 2106 se dio a conocer que habia muerto en el 2004) no tenia ni un peso partido al medio a la hora de realizar el proyecto de su sueños, por lo que no solo se ocupo de la dirección y el guión sino también de la producción, la edición y de la musicalización. Como un Tommy Wiseau uruguayo pero sin ambiciones de ser actor y sin los millones de dolares de precedencia sospechosa. Pero Lamas se había puesto un objetivo, ni el Estado ni una gran productora iba a financiar su película. No señor, este iba a ser el primer video-film sin el apoyo de ningún subsidio o ayuda especial que iba a servir de inspiración para próximos cineastas de seguir este camino (como bien se puede ver en el texto escrito en papel del principio que Lamas filmó, porque ni siquiera había presupuesto para armar uno en postproducción). Sin embargo, el uruguayo se las ingenió para recibir algo de dinero de empresas privadas como Coca Cola, Wrangler, Hotel International ofreciendo poner "sutiles" propagandas de las mismas a lo largo de la cinta, o incluyendo marcas igual y luego exigirles que le pagaran. A pesar de todo su esfuerzo, la casi inexistencia de un presupuesto se nota, mucho, pero ese es parte del encanto de la película. Filmado con una sola cámara (olvídense de variedad de planos porque mover la cámara y repetir la escena era mucho trabajo)  y editada con, lo que parece, dos videocaseteras, por lo que la calidad visual y sonora se asemeja mas a un vídeo casero que hizo tu papá para tu primer cumpleaños que un film para estrenarse en cines.
El guión es lo otro que brilla maravillosamente, lleno de inconsistencias y cambios de rumbo hermosos, elevado por actuaciones de gente cuyo único crédito actoral es esta cinta. Si bien el personaje del asesino desarrolla su sed de venganza y arma su plan (el momento donde se va hasta las orillas del río para gritar a los cuatro vientos lo que planea hacer es un placer de ver) en el comienzo, la primer media hora de la película se podría clasificar casi como semidocumental ya que se nos muestra, sin ningún tipo de corte o edición, las entrevistas completas que Blanca hace sobre la violencia; para que los siguientes 40 minutos sean una película romántica donde vemos a la protagonista vivir un apasionado romance con el primo de su mejor amiga; hasta que en los últimos 20 minutos el asesino decide poner su plan en acción. En el medio hay escenas del calibre de un momento musical que nada tiene que ver con nada con el simple propósito de hacer publicidad a un cabaret o una cena que incluye panchos. Asimismo somos deleitados con conversaciones sobre nacionalismo, identidad nacional y devolverle al país lo que nos dio al crecer, y escenas con un gran sentido de cotidianidad e intimidad como tener una charla post-sexo sentados en la cama con una teta al aire sobre que comer después.           
Mientras que Showgirls fue ganando el estatus de culto gracias a su edición en VHS y las repeticiones en la televisión, Acto de Violencia se hizo conocida a partir de que un amigo del director subiera la película a YouTube en el 2010, donde puede ser encontrada hasta el día de hoy, siendo usada para las proyecciones que se organizan todos los años en Montevideo y que de a poco se están realizando en Buenos Aires. Y ahora yo les traigo la idea de utilizarla en reuniones de amigos como juego de bebida porque funciona perfectamente como tal. Tomen un trago cada vez que: aparezca alguien tomando una Coca o algún otro tipo de publicidad obvia, aparezca la voz en off de alguien leyendo con la pasión de quien lee la lista del super, alguien diga "Date vuelta", alguien diga "Bebote", cuando se use un innecesario slowmotion, cuando el sonido se corte para que empiece a sonar la banda de sonido. Si se les ocurre alguna mas bienvenidos.
Si necesitan mas motivos para ver la película la verdad que ya no se que decirles. Diversión asegurada para toda la familia (¿?), un verdadero espectáculo que debe ser experimentado en su gloriosa hora y media de duración al menos una vez en la vida, un regalo de nuestros vecinos uruguayos.
  

sábado, 22 de diciembre de 2018

Showgirls (1995)

Hoy es el día. Hoy por fin tocamos ese hermoso antro de "género", por así decirlo, de las películas tan malas que son buenas. ¿Cómo un film al que se lo considera malo ser a la vez bueno? Fácil, que gracias a todas sus fallas, que por cada dialogo malo, actuación mediocre, edición medio pelo, efectos y escenografía mas que cuestionables, resulte totalmente entretenido. Una experiencia tan placentera y que le brinda tantas alegrías al espectador que prefiere ver por décima vez una cinta que objetivamente tiene muy poco de bueno que ponerse a mirar una película de mayor prestigio. Hay algo adictivo en toda la experimentación. Es básicamente como el tomaco de Los Simpsons, sabe horrible pero necesitas más. ¿Qué se necesita para entrar en esta categoría? No mucho. En realidad, el elemento crucial que debe poseer el film y que hace que el grupo que forma este "género" sea tan heterogéneo (no importa si sean productos de estudios de renombre y gran presupuesto o independientes y con un peso partido al medio) es que haya fallado espectacularmente en lo que se hayan propuesto sus creadores, usualmente directores y guionistas, lograr con dicha cinta. Planet 9 From Outer Space, considerada la madre de toda esta categoría cinematográfica, Ed Wood la veía como la obra maestra de ciencia ficción que lo consagraría a él como director; The Room, probablemente la mas popular de todo este grupo, iba a ser el drama que definiría una época y haría de una estrella a Tommy Wiseau; el desastre hermoso Un Buen Día se convertiría en la versión argentina de la trilogía Antes del Amanecer/Atardecer/Anochecer, etc. Todo intento de redefinir un género, sea terror, acción, drama, ciencia ficción, fracasa de forma miserable y, como un accidente de auto que nos horroriza pero no podemos dejar de mirar, se convierte en un festival de humor inintencional y momentos incómodos. Y la película que toca hoy cumple con todas estas características sin esfuerzo alguno, el intento de drama erótico y uno de los mejores films para consumo irónico que nos dejó los 90: Showgirls.
¿De que va la historia? Nomi Malone (interpretada por Elizabeth Berkley, conocida por participar en el show infantil de Nickelodeon, Saved By The Bell, buscando con este papel algo que Miley Cyrus también buscaría casi dos décadas después, sacarse la imagen de estrella infantil con una sexualización intensa y repentina) llega a Las Vegas con la idea de convertirse en una bailarina de esos enormes shows que ofrecen los hoteles/casino de ahí. Por las vueltas de la vida se hace amiga y termina viviendo con Molly, una modista que trabaja para un show topless muy importante. Mientras espera su oportunidad para brillar, Nomi consigue trabajo en un bar de striptease. Gracias a Molly, Nomi va a entrar, de a poco, en el mundo del que ella tanto desea formar parte, pero tal vez las cosas no sean tan glamorosas como a ella le parecían.
¿Qué es lo que hace de esta película un verdadero disfrute de ver? Cada elemento que constituye al conjunto suma su pequeño grano de arena para lograr ese efecto humorístico no deseado, pero el destacado indiscutible es el guión. Escrito por Joe Eszterhas (que venia de los éxitos de Flashdance y Basic Instinct) a partir de mas de 200 entrevistas a strippers que trabajan en Las Vegas, la historia buscaba reflejar la explotación que experimentaban las strippers en dicha ciudad, como las bailarinas eran humilladas, usadas y verbal y físicamente abusadas por los hombres poderosos. Pero del dicho al hecho hay un largo trecho, y lo que parece solido en papel puede resultar algo totalmente distinto al momento de pasarlo a la cámara. Diálogos irrisorios, subtramas paralelas que no van a ningún lado y no suman nada al desarrollo del film, momentos al borde del ridículo, una protagonista mal escrita a la cual que resulta irrealizable alentar para que logre sus objetivos, una de las mejores peores frases que escuché en mi vida (atentos a la discusión sobre el trabajo de stripper de Nomi entre ella y uno de sus intereses romáticos, James). Todo contribuye a la experiencia de estar expectantes y atentos a con que situación al límite de lo absurdo nos va a sorprender el guión a continuación.  
Imposible no mencionar a las actuaciones, lideradas por una Elizabeth Berkley desesperada por que la tomen como una actriz madura y seria, apareciendo en topless en casi el 75% de la película y protagonizando escenas de sexo anatómicamente impracticables (no seria raro que Tommy Wiseau las hubiera usado de inspiración para realizar las escenas de sexo de The Room) y con una cara de pocos amigos y un casi inexistente carisma. También cabe destacar a Kyle MacLachlan (Dale Cooper para los fans de Twin Peaks) como un "villano" que jamás funciona, con un corte taza a medio hacer y celular siempre en mano, aunque el intento es mas que apreciable. Mención aparte para las coreografías, que son menos coreografías y mas un conjunto de piruetas y movimientos bruscos que alguien pensó que eran sensuales (en el Bailando de Showmatch han habido cosas mas elaboradas y elegantes). Paul Verhoeven, el director, mas conocido por sus cintas de ciencia ficción como Robocop y Total Recall, no sabe como filmar escenas de baile, a pesar de sus ganas de que esta cinta fuera la realización de su deseo de hacer un gran musical estilo MGM. 
Showgirls es algo que debe ser experimentado por uno mismo para entender el fenómeno de consumo irónico en el que se convirtió con el pasar de los años, salvandola del olvido luego de haber fracasado estrepitosamente en la taquilla y ser vapuleada por los críticos. No duden en mirarla y disfrutar de una comedia inintencional, perfecta para una juntada entre amigos con alcohol de por medio. Sus dos horas de duración ni se sienten con tanta cosa mal hecha para observar. Eso si, no es recomendable verla con familiares cerca si se quieren ahorrar momentos de incomodidad. 
             

martes, 27 de noviembre de 2018

Les Parapluies de Cherbourg (1964)

Luego de una ausencia debida a fuerzas mayores, retornamos a la recomendación de películas con nada menos ni nada mas ni nada menos que un musical. Pero no cualquier musical, sino uno bastante particular. En el cine, los films de género musical se pueden diferenciar en dos grupos: los que básicamente no tienen diálogo, el guión son una canción atrás de otra y cada movimiento de los personajes y extras está fríamente calculado, dando la sensación de una coreografía de larga duración (muchas veces suelen ser adaptaciones de shows de Broadway, como Les Miserables); y los que tienen números musicales específicos entre el diálogo, momentos donde se tira toda la carne al asador para expresar las emociones de uno o más de los personajes, los protagonistas de la escena tienen su oportunidad para lucirse tanto vocalmente como en su capacidad para la danza y en el cual mayor intensidad significa mayor cantidad de extras perfectamente coordinados (las producciones animadas de Disney de los 90 tienen una maestría en este sector). La película que les propongo hoy se mantiene al margen de estos dos tipos, siendo una rareza en el género. Estoy hablando del clásico francés de los sesenta: Les Parapluies de Cherbourg (Los Paraguas de Cherburgo por estos lares).
¿Cuál es la trama? Geneviéve (interpretada por una debutante Catherine Deneuve, lista para comerse al mundo y convertirse en la IT girl de los 60/70) es una adolescente de 16 años que vive en el pueblo costero de Cherburgo, Francia, con su madre, a la cual ayuda en su pequeña boutique de paraguas. Ella está profundamente enamorada de Guy (interpretado por Nino Castelnuovo), un joven mecánico cuyas únicas preocupaciones son cuidar a su tía enferma y poder casarse con Geneviéve. Todo pareciera marchar en orden hasta que Guy recibe una carta que le informa que es reclutado para servir en la guerra contra Argelia, y la pareja pronto se dará cuenta que la realidad es un poco mas compleja de lo que creían.
 ¿Qué es lo que diferencia a este film de otros musicales? Que todo el guión esta cantado ¿Pero no caería dentro del primer grupo de musicales? No, porque este no es un caso de una canción atrás de otra, sino que el diálogo, en vez de ser hablado, se canta. Al mejor estilo ópera, el universo que establece la película desde el minuto cero es que acá las personas no hablan para comunicarse, cantan, dándole una característica única dentro del género. Pero nada de coreografías elaboradas para cada movimiento, nada de extras que se suman de la nada a cantar, nada de canciones con estribillos pegadizos para que después se venda bien el soundtrack. Todo sigue funcionando igual que en el mundo real, con la excepción de que la gente no sabe emitir palabras a menos que sea cantando, acompañados por una banda sonora orquestal durante los noventa minutos de duración. Michel Legrand (al que se le abrirían las puertas de Hollywood con este film y pasaría a ganar premios con películas como El caso Thomas Crown) y sus hermosas composiciones de jazz, de simples ritmos y arreglos pero que se complementan perfectamente con la lírica, junto con las coloridas escenografías y vestuarios, son las estrellas indiscutidas de la cinta. 
 Segunda pero no menos importante es la historia. Aunque en un principio parece que vamos a ver otro caso de dos adolescentes que se aman y cuya relación va a ser puesta a prueba por algún conflicto externo (pares exigentes y la guerra son un gran combo) para luego triunfar el amor con un gran y épico final feliz, Jacques Demy tiene un as bajo la manga. El cineasta francés pone a disposición del guión todos los recursos cinematográficos de la época para poder retratar de la forma más fiel posible lo que implica el amor, crecer, tener que adaptarte a la naturaleza impredecible de la vida y aceptar que a veces las cosas no se cumplen del modo que uno espera. Página de la cual, 52 años después, Damien Chazelle tomaría nota a la hora de cranear y hacer La La Land.
Así que si andan con ganas de ver una película romántica más que especial y con gran música no duden en mirar Los Paraguas de Cherburgo. No le tengan idea a que el film sea todo cantado, luego del shock inicial no van a tardar en sumergirse en su universo y disfrutar de una hora y media de una hermosa estética, bien colorida y sesentosa, y una linda historia sobre la vida misma.
   

lunes, 13 de agosto de 2018

The Guest (2014)

Hablemos sobre la década de los 80, esa década que muchos extrañan y otros no vivimos pero que, como diría Sabina y al mejor estilo "Midnight in Paris", añoramos lo que nunca jamás pudimos experimentar. ¿Qué es lo que hace que esos años sean tan queridos? Básicamente, todo lo que gire alrededor del campo artístico (porque si nos fijamos en lo político, económico y social ya no dan tantas ganas de revivirlos), la música, el surgimiento y auge de tantas bandas y músicos que ahora son considerados de los mas grosos, las películas de terror sobrenatural, de acción, las comedias adolescentes y de fantasía dominaban las taquillas, y la moda, con esos afros llenos de fijador, aros gigantes, polainas, ropa de colores bien brillantes y muchas hombreras. Todo este amor ochentoso es la razón de porque en estos últimos años venimos experimentando homenajes y productos de lo mas variados empapados de esa nostalgia por un tiempo que habría sido mejor. Están los que solo buscan aprovecharse de esta tendencia actual para hacerse de unos pesos extra, teniendo como resultado series, films o álbumes sin ningún tipo de propósito y carentes de pasión. Del otro lado tenemos a quienes realmente siente cariño por esta década y lo que representa y solo buscan hacer un tributo a aquello que les dio tantas alegrías (Stranger Things es un gran ejemplo), y la película de hoy entra sin problemas en este último grupo, la que es una linda carta de amor a las cintas de terror de los 80: The Guest (El Invitado en español).
¿De qué va la historia? Los Peterson son una familia que hace muy poco perdieron a su hijo mayor en la guerra de Afganistán y lidian como pueden con esa tragedia. Un día, cerca de la fecha de Halloween, cae un desconocido en su casa, un tal David Collins (interpretado por el británico amado por tu mamá hasta tu hermana, Dan Stevens, mas conocido como Matthew Crawley en Downton Abbey y la bestia en la última remake de la Bella y la Bestia), que dice haber conocido a su hijo en el ejército. Con su carisma y encanto David se va ganando uno a uno a los miembros de la familia y logra que lo inviten a quedarse unos días en su casa, ayudando en distintos aspectos familiares. Las cosas parecen mejorar para los Peterson, pero este nuevo invitado parece tener un par secretos que podrían reaparecer.   
¿Qué hace que se destaque esta película entre tantas producciones que apuntan a los fanáticos del terror ochentoso? Un par de cosas. Primero, la parte de homenaje se siente genuina y esta muy bien hecha. Las influencias de John Carpenter están ahí, desde ciertas piezas instrumentales que recuerdan a las composiciones que el director realizaba para sus propios films, hasta ciertos ambientes que retrotraen a la cinta Halloween. También se siente la presencia del Terminator de James Cameron, con una amenaza imparable que siempre esta un paso adelante. Por suerte, el dúo de Adam Wingard, el director (que después dirigiría el desastre que fue la adaptación de Death Note para Netflix), y Simon Barrett, el guionista, saben que el género de horror tenia fallas o ciertas características medio cursis y las abrazan, dando como efecto final una mezcla de suspenso, acción y pizcas de comedia con las explicaciones justas y necesarias y con un final que, sin exagerarles, me dejo aplaudiendo a la pantalla de la computadora.   
Lo segundo, las actuaciones de los protagonistas. Dan Stevens muestra sus capacidades actorales con este papel, donde pasa de la pura simpatía a dar miedo en un pestañeo, que después terminaría de explotar protagonizando la serie Legion. Desde que aparece, sabes que hay algo mal con este personaje misterioso pero tiene tanto carisma que terminamos poniéndonos de su lado de a ratos. Maika Monroe (que el mismo año también seria la protagonista de It Follows) es quien va a desconfiar de David y hacerle frente cumpliendo el rol de la Sarah Connor de esta década con creces. Mención aparte a la banda de sonido, llena de canciones con sintetizadores por doquier que van como anillo al dedo con el ambiente que la cinta busca evocar. 
Así que si andan con ganas de ver un film entretenido, con tiros, buena música, actuaciones atrapantes y que a su vez es un lindo tributo de género, miren The Guest. Es corta (dura una hora y media), concisa y te deja con ganas de chusmear esas películas a las que hace honor.   

domingo, 22 de julio de 2018

12 Angry Men (1957)

La película perfecta. ¿Existe? ¿Hay algo en el mundo cinematográfico que este remotamente cerca de la perfección? Como bien se sabe, el arte es subjetivo, y en el cine, lo que un crítico puede llamar un film "de 10" para un amante del cine puede ser como un 5, y ninguno de los dos estaría equivocado necesariamente. Todas las cintas que les recomendé hasta ahora son de mis preferidas o me gustan mucho (en mi mente son un 10 rotundo) pero reconozco que tienen fallas que yo puedo pasar por arriba sin problemas, pero otra persona no, y viceversa. Pero, como siempre, existe la excepción a la regla, y algunas películas realmente se las puede catalogar de excelentes, no importa cuan objetivos nos pongamos. Son lo mas cercano a la palabra "perfecto" que se puede encontrar en el séptimo arte, y el film que hoy les voy a recomendar fuertemente es uno de ellos, el clásico indiscutido: 12 Angry Men (más popularmente conocida por estos lares como 12 Hombres En Pugna).
Adaptada del guión que un principio se utilizó para el especial de televisión del mismo nombre transmitido en vivo en 1954 por la CBS, la trama se centra alrededor de un jurado compuesto por doce hombres, de distintas edades, trabajos y grupos sociales, que debe juzgar a un chico de 18 años de barrio mas que humilde acusado de haber asesinado a su padre. La decisión tomada debe ser si o si unánime, y si concluyen que es culpable, sera enviado a la silla eléctrica. Todos los hombres parecen seguros de que el acusado realmente cometió el crimen, pero cuando llega el momento de votar las cosas se complican, hay once que votaron por culpable y uno por no culpable. Solo hay dos opciones: o los once convencen al que piensa distinto a ellos o el que voto por no culpable trata de que el resto cambie su opinión. 
Ahora, ¿por qué digo que a esta película se la podría catalogar de "perfecta"? Fácil, todo lo que hace a un film, guión, actuaciones, dirección, cinematografía, acá esta a su máximo potencial. El debutante Sidney Lumet (que a lo largo de los años no dejaría de entregar clásico tras clásico como Serpico, Dog Day Afternoon o Muder On The Orient Express, por nombrar algunos) saca lo mejor de cada uno de sus doce actores y su manejo de la cámara es mas que destacable. Lumet nos hace sentir a nosotros, los espectadores, el sentimiento de encierro al que están sometidos los personajes que no saben cuanto mas van a estar metidos discutiendo en esa sala en el día mas caluroso del año, utilizando planos cada vez mas cerrados en un film que, salvo por el principio y el final, transcurre en su totalidad en una misma habitación. El elenco, lleno de actores consagrados de los años 40, 50 y 60, y encabezados por el gran Henry Fonda (padre de Jane y Peter Fonda, y que tal vez ubiquen por actuar en Once Upon A Time In The West), caracterizan sin problemas a estos hombres comunes con caracteres bien marcados a quienes se les han encargado tomar una decisión de vida o muerte.
Pero lo mas importante, lo que se lleva todos los aplausos, es el guión. Todo el film es básicamente un estudio de la sociedad. Cada uno de los personajes representa alguna de las personalidades que podemos encontrar cualquier día: el prejuicioso, el chanta, el ingenuo, el frívolo, el que solo se basa en lo lógico, el que hace lo que hace el resto porque solo quiere ser popular, el que es macho pecho peludo porque los sentimientos son para débiles, el que siente empatía por el otro y se pone en su lugar, y los expone. La cinta hace que uno se pregunte ¿Qué haría yo en la misma situación? Con supuestas pruebas evidentes de culpabilidad, ¿Tan livianamente decidiría sobre el destino de otra persona? y mas importante aún ¿Con el discurso de quién me identifico? La temática y los diálogos, a pesar de que la película ya tiene 61 años, resulta totalmente actual, lo que dice mucho sobre la calidad del guión.
Así que si buscan algo para mirar en estos días grises y fríos, esta es su oportunidad perfecta para ver 12 Angry Men, les prometo que va a ser una hora y media de su vida bien utilizada. Que el hecho de que sea "vieja" y en blanco y negro no les cause rechazo porque se estarían perdiendo de algo de gran calidad y de importante peso social e humano.               

domingo, 20 de mayo de 2018

Moulin Rouge! (2001)

Tu película preferida. ¿Cómo la definís? ¿Qué es lo que la hace destacar? ¿Qué es lo que tiene que todo el resto de films que viste durante tu vida no tienen? Es algo muy personal. El cine, como todo tipo de arte, es subjetivo por naturaleza. Lo que a uno le puede generar asombro a otro le puede causar aburrimiento. Pero usualmente el favoritismo por una película se divide en dos posibles grupos: los que buscan la perfección tanto técnica como argumentativa, buenas actuaciones, buen  guión, buena cinematografía, etc; y los que buscan una experiencia mas emocional, que están dispuestos a perdonarle fallas a cambio de sentir ciertas emociones. Quién les escribe es mas del segundo grupo, mi modo de determinar cuanto me gusta un film es la cantidad de veces que lo vi. Casi todas mis películas preferidas están lejos de ser consideradas material de premios (aunque algunas se lo merecen) pero lo importante pasa por otro lado, es lo que te genera y si, después de verla repetidas veces, ese sentimiento no se borro, ya se convirtió en una de mis favoritas. En mi caso funcionan casi como un refugio al que voy siempre que, por uno u otro algún motivo, las cosas no estén andando bien, y necesito escapar un rato para volver a sentir que todo esta ok. Y que mejor para ejemplificar esto y festejar el primer aniversario del blog que recomendadoles mi film preferido de todos los tiempos, el musical de 2001: Moulin Rouge.
Basada en la opera de 1853 de Giuseppe Verdi, La Traviata (que a su vez era una adaptación de la novela de Alejandro Dumas La Dama De Las Camelias), que cuenta la historia de una pareja separada por pertenecer a distintas clases sociales con un trágico final, la trama de la cinta gira alrededor de Christian (interpretado por Ewan McGregor, nuestro queridísimo Obi Wan Kenobi), un escritor que recién se acaba de mudar a París en el 1899 y que por esas vueltas de la vida termina en el Moulin Rouge, el cabaret manejado por el maestro de ceremonias Harold Zidler (interpretado por Jim Broadbent, quien los Potterheads ubiquen como el profesor Slughorn), donde se va a enamorar perdidamente de Satine, la estrella del lugar (una despampanante Nicole Kidman preparándose para romperla en el nuevo milenio). Pero la pareja no la va a tener fácil cuando el pretendiente de Satine, el Duque, compre las escrituras del cabaret para convertirlo en un teatro y poder asegurarse de que su "amada" sea toda suya.
¿Por qué este musical con un argumento simple y conocido de amor apasionado pero prohibido es mi película favorita? Resumiendo, hay dos grandes motivos. El primero, la música. Este film se caracteriza por recurrir a canciones ya existentes para armar su banda sonora (salvo por un solo tema nuevo) en vez de componer música original como cualquier otro musical, lo que contribuye a que suenen bandas y estilos de lo mas variados en una cinta que esta ambientada en la Francia de comienzos del siglo XX (desde música clásica hasta tango, desde Elton John, pasando por David Bowie hasta Nirvana). Y gracias a la experiencia de Baz Luhrman (conocido por dirigir la versión de Romeo y Julieta con Leo DiCaprio y la corta serie de Netflix The Get Down) en musicales teatrales, lo que podría ser una mezcolanza armada así nomas de canciones populares (te estoy mirando a vos Suicide Squad) fluye con coherencia y naturalidad, ayudando a que la trama avance en vez de hacerla parar. Cuando la vi por primera vez a mis 10-11 años no me imaginaba que esta película seria básicamente mi primer contacto con muchos artistas que años después conocería a fondo y amaría.
El segundo motivo: la temática. Igual que en La Traviata, el tema que atraviesa toda la cinta es el amor. Que sacrificios esta uno dispuesto a hacer por conseguirlo, y mucho mas, a que puede llegar una persona por asegurar el bienestar del otro. Pero al final del día lo importante es luchar por lo que uno siente, luchar por tus creencias y principios para poder ser libre al fin. Y por suerte, el elenco cumple con creces en transmitir esas emociones. Ewan McGregor y Nicole Kidman son el dúo perfecto, derrochan química ni bien están los dos juntos en pantalla, además de lucirse a la hora de cantar. Pero quien se roba el show acá es Jim Broadbent, que con su bigote retorcido y carisma chispeante te hipnotiza desde el primer momento y muestra que no tiene problema en pelar sus dotes dramáticos cuando el guión lo pide. Un lujo.
Hay muchas mas cosas de que hablar sobre esta cinta, como su impecable estética y vestuario, pero prefiero que eso lo descubran ustedes viéndola. Denle una oportunidad a Moulin Rouge, van a ser dos horas de su tiempo bien gastadas. No dejen que el hecho de que sea un musical los retraiga, no es su típico film musical. Porque tal vez, solo tal vez, pueda que ser convierta en su película preferida también. Y come what may...