sábado, 23 de diciembre de 2017

The Rocky Horror Picture Show (1975)

Hablemos de la películas de culto. Primero, ¿qué es una película de culto? Básicamente se le atribuye este término a films que tienen una gran base de fans apasionados y dedicados, "un culto", creándose una suerte de subcultura donde se repiten diálogos de la cinta, se viste referenciando a personajes y se organizan juntadas para verla con participación del publico (Enfermitos de los Simpsons, ¿sos vos?). ¿Cuáles son las películas que generan este tipo de culto? Mayoritariamente las producciones de grandes estudios que resultaron en totales fracasos de taquilla y los films mas oscuros, viejos, indies, que fueron ignorados en su momento por el mainstream. ¿La razón de esta ardiente pasión? Hay dos grandes categorías: que el producto sea realmente bueno pero incomprendido para el tiempo en que fue estrenado o (y esta es la razón mas interesante) que sea mala, tan pero tan malo, que pase a ser una de las experiencias mas entretenidas y divertidas que uno puede tener. Algunos ejemplos de clásicos de culto son: la argentina Un Buen Día, The Big Lebowski, Plan 9 From Outer Space del infame Ed Wood, la Blade Runner de los 80 o la cada vez mas popular The Room. Y la película que nos compete hoy es casi la madre de las películas de culto, una de las pioneras de este "género": The Rocky Horror Picture Show.
Basada en el musical londinense de 1973 del mismo nombre (sacando por el "Picture", claro) que Richard O'Brien (la voz original del papá de Phineas y Ferb) escribió parodiando y a la vez homenajeando a las películas de terror clase b y de ciencia ficción tan características de los 30 hasta principios de los 70, la trama se desarrolla alrededor de Janet (una muy joven Susan Sarandon en uno de sus primeros roles) y Brad, una pareja recién comprometida, que por desperfectos mecánicos en su auto terminan pasando la noche en el castillo del Dr. Frank N. Furter (el siempre impecable Tim Curry, también conocido como el payaso Pennywise para varios), autoproclamado como "un dulce travestí de Transsexual, Transylvania", en el momento justo que se esta realizando la Convención Anual de Transilvania. Las próximas 24 hs de sus vidas van a estar llenas de travestís, hombre congelados, científicos en sillas de ruedas, gente de otro planeta y mas.
Ahora, ¿qué tiene de especial este film para que, 40 años después de su estreno, se siga pasando en el cine en funciones nocturnas, siendo así la cinta con mas longevidad en salas de cine en la historia, a pesar de haber sido duramente criticada y un fracaso financiero al momento de su debut? En pocas palabras, todo. El vestuario, que mezcla lo ordinario como una pollera y una camisita con corsets, medias de red y collar de perlas, funciona perfectamente para resultar memorable y ser imitado; las canciones son un hit atrás del otro, abarcando varios géneros y sobre todo pegadizas (los quiero ver después no tarareando temas como "Sweet Transvestite", "Hot Patootie - Bless My Soul" o el clásico "The Time Warp, que incluye instrucciones de como bailarlo y todo); Tim Curry se come la película en su primer rol cinematográfico y demuestra porque es un grande, su actuación derrocha carisma desde el momento que pone pie en pantalla, es imposible sacarle los ojos de encima, sus movimientos, sus gestos, su forma de hablar y cantar, haciéndote desear que estuviera presente en todas las escenas. Los demás actores cumplen sin problemas las exigencias de la historia, en gran parte porque es casi el mismo elenco que en la versión teatral.
Pero lo mas importante es la esencia del film, tan adelantada para su época, de abrazar la libertad sexual de uno, ser lo que realmente soñamos ser y amarse por eso ("Don't dream it, be it"). Es muy probable que esto haya sido el principal motivo de que varios críticos no les haya terminado de cerrar la película, pero a la vez es lo que permitió que un gran sector de la sociedad se sintiera identificado y comprendido cuando el resto del mundo los condenaba y ocultaba por intentar ser libres, convirtiéndose así en el fenómeno cultural que es hoy, con reversiones para teatro y televisión en distintas partes del mundo cada dos por tres y constantes referencias en otros lados como The Perks Of Being A Wallflower, Glee y Los Simpsons, entre otros.
Así que si se sienten con ganas de ver un poco mas de hora y media de personajes extravagantes, números musicales estrafalarios, actuaciones que te hacen cuestionar tu sexualidad y mucho corazón y pasión, este es el film para ustedes (los que viven en Capital estén atentos que cada tanto la pasan en el Centro Cultural San Martín).

lunes, 13 de noviembre de 2017

Lars And The Real Girl (2007)

¿Nunca les pasó de sobrestimar a una persona? ¿Estar 100% seguros de que su capacidad solo llega a cierto nivel? ¿Qué esa persona jamas los vas a sorprender? ¿Qué cuando va a comprarse un jean ustedes ya lo hicieron short? Seguro que todo el tiempo, porque es algo que hacemos casi automáticamente, sin pensarlo. Sobretodo es algo que hacemos con los actores y actrices. Alcanza con un solo papel que hagan para que los encasillemos, los etiquetemos en algún estereotipo, no esperemos nada de ellos y hasta nos burlemos de sus dotes actorales cuando los eligen para proyectos importantes. Y mas grande es la sorpresa y la tapada de boca cuando de la nada meten un papel tan entrañable e inolvidable que nos vemos obligados a considerarlos de otra forma (Heath Ledger, Penélope Cruz, Sylvester Stallone, Charlize Theron, son algunos claros ejemplos). Pero quien nos interesa hoy no es otro que el mismísimo Ryan Gosling. Al pobre de Ryancito lo han apodado "El Estevanez yankee" por ser supuestamente solo una cara bonita que no puede emitir emociones, un pedazo de madera, especialmente por el papel que le dio fama internacional, The Notebook. Siendo sincera, yo casi me creo ese verso cuando conocí de su existencia. Pero el actor canadiense tiene un gran currículum detrás que prueba lo contrario: Half Nelson, Blue Valentine, The Ides Of March. Y en ninguna película queda esto mas demostrado que en Lars And The Real Girl.
¿Cuál es la trama? Lars (Gosling) es un treintañero que lleva una vida recluida y monótona en un pueblito de Wisconsin donde nunca pasa nada, que trabaja, va a la iglesia los domingos y pasa lo que resta de los días encerrado en el garage reformado de su casa de toda la vida que ahora le dejó a su hermano y su prometida embarazada. Como resultado de que su mamá haya fallecido luego del parto y un papá deprimido y distante a causa de esto al cual tuvo que cuidar hasta su muerte luego de que su hermano mas grande se rajara de ahí ni bien pudiera, Lars evita todo tipo de contacto físico y entablar conversaciones con los demás lo ponen nervioso. Pero la vida de su hermano y su novia junto con la de todo el pueblo va a dar un giro de 180° cuando Lars se aparezca con una muñeca inflable a quien llama Bianca y clama que es su nueva novia.
Esta película debe ser una las formas mas originales de contar y tratar una enfermedad tan común como la fobia social. La solución que le encuentra la medica del pueblo (la siempre genial Patricia Clarkson) al comportamiento de Lars es simplemente demente y a la vez la cosa con mas sentido del mundo. Cada dialogo, cada reacción, cada cara, uno lo siente autentico. Para los que conocen como es realmente vivir en un pueblo donde todos se tratan entre todos, realmente te crees que la gente podría tener un accionar así con tal de ayudar a un vecino y habitante ejemplar. No hay palabras que expresen como se debe lo que amo el guión de esta cinta, creo que es el punto fuerte del film (un gran aplauso para Nancy Oliver, su creadora). Hay un tono de inocencia, de bondad, de calidez, que es imposible que no te haga emocionar en alguna escena, pero siempre manteniéndose alejado de lo exageradamente dramático, de la lágrima barata. Conectas rápido con el personaje de Lars, es fácil sentirse identificado, ese sentimiento de pertenencia de una u otra manera para lograr ser felices y cuando llegamos al final la transformación del personaje es totalmente satisfactoria. 
El otro elemento que hace a este película son las actuaciones. El señor Gosling mete, en mi opinión, la mejor actuación de su carrera hasta ahora, digna de un Oscar o al menos una nominación. Desde el momento cero su persona desaparece de la pantalla y nos encontramos con un tipo regordete, de bigote siempre peinado, que se pone rojo como un tomate cuando esta nervioso y de pocas palabras pero con un corazón de oro. Todos los demás secundarios, la familia de Lars y los habitantes del pueblo, cumplen su rol a la perfección y en pocas líneas los ubicamos como personajes (para los que tienen bastante visto el vídeo de "Jesus Of Suburbia" de Green Day van a encontrar una cara conocida).
No dejen pasar este film, son 106 minutos que se pasan volando y que al terminar estas con una sonrisa en la cara sin darte cuenta. Veanla especialmente si están buscando algo para ver que los deje con una linda sensación, de esas que restauran la fe en la humanidad, que te hacen acordar porque te gusta mirar películas.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Baby Driver (2017)

Les hago una pregunta rápida, ¿cuál es su película musical de acción preferida? Si, leyeron bien. Una película que sea a la vez musical y de acción. "Pero eso no existe" pensaran, y si cinco meses antes me hubieran dicho que esos dos géneros podían convivir armoniosamente en un film yo hubiera pensado lo mismo. Por suerte, el séptimo arte todavía tiene algunos ases bajo la manga y puede sorprender con combinaciones bizarras y hermosas como la de la cinta de la que les voy a hablar hoy, la mejor película en lo que va del año en mi opinión: Baby Driver.
Toda la idea, esta mezcla rara, es el bebé (juego de palabras intencional) concebido en 1994 por el inglés Edgar Wright, uno de los directores y guionistas mas original e inteligente de este siglo, un verdadero amante del cine, que sabe aprovechar al máximo el espacio visual y sonoro y mi preferido de toda la historia, punto. El tipo tiene en su haber una serie (Spaced), la cual amo y creo que todo el mundo debería ver en algún momento, y cinco películas, una de bajo presupuesto que hizo mientras era estudiante (A fistful of fingers) y cuatro ya con el respaldo de algún estudio (Shaun of the dead, Hot fuzz, The end of the world y Scott Pilgrim vs the world). Estas últimas cuatro cintas las considero de las mejores del género comedia, además de que tratan temas muy poco explotados como la amistad y el lugar que ocupa en nuestras vidas. Así que cuando se anunció que Edgar se pondría a hacer otro film, y después él mismo declaró que la música tendría un papel fundamental, mis expectativas se fueron por el cielo. Cuando llegó el momento de la verdad, no salí decepcionada.
¿De qué trata? Baby (interpretado por Ansel Elgort, el pibe "Okey" de "The fault in our stars") es un capo del volante y "trabaja" como conductor de escapadas en robos para pagarle a un mafioso al que le debe (Kevin Spacey, el hombre que no sabe actuar mal). Pero Baby es muy bueno manejando por una razón. Cuando era chico tuvo un accidente que lo dejó con un zumbido constante en su cabeza y escucha música desde ese día para taparlo. Por lo que cada movimiento que Baby hace, cada sonido a su alrededor, están sincronizados con la canción que él este escuchando. Y justo cuando parece que todo le va a salir como quiere, pagar su deuda y estar con la chica que quiere (Lily James, la última Cenicienta de la pantalla grande), las cosas se complican.
La mejor forma de describir esta película es simple: todo lo que Rápido y Furioso quiere ser y no puede mas un soundtrack asesino. Persecuciones en auto 100% reales donde no hay 80 planos distintos haciéndote imposible entender lo que pasa, personajes memorables, escenas de acción donde cada tiro va al ritmo de la música, un verdadero sentimiento de que el protagonista podría no salir victorioso. Acción hecha y derecha. El guión es simple, no va a cambiar al mundo, pero va al grano, con diálogos rápidos e inteligentes y un par de giros argumentales para nada predecibles que le dan frescura a la historia.
¿Y por qué digo que también es un musical? Porque la música funciona como un personaje mas. Nadie se pone a cantar de la nada con una elaborada coreografía pero las canciones están ahí. No pasan mas de unos minutos sin que haya algún tema en el fondo o tomando protagonismo en la escena. Nosotros somos Baby, por lo tanto somos sus oídos también, lo que escuchamos es lo que él escucha, no porque el director o el editor lo eligieron porque les parecía que quedaba lindo. Cada canción tiene un propósito especifico para cada momento, Baby las elige por un motivo. Wright escuchó una canción en el 94 que le hizo imaginar una escena y a partir de ahí decidió armar toda la película para darle sentido a esa escena. Así de importante es la música acá.
Por último, la cinta tiene un elenco brutal. Todos cumplen con creces. Cuando me enteré que Ansel Elgort iba a ser el protagonista tuve mis dudas pero el pibe derrocha carisma. Te vende el papel desde un principio. Kevin Spacey es el PUTO amo, aunque creo que de eso ya no había dudas. Jon Hamm (el Don Draper del pueblo) demuestra una vez mas lo versátil e hipnótico que es, Jamie Foxx (el mejor Ray Charles que el cine va a ver) es un psicópata mas que convincente y la mexicana Eiza González es la ladrona mas sexy y patea culos del condado. Mi única critica es que el romance se siente un poco de más pero Elgort y James tienen tanta química que no se nota mucho.
No queda mucho mas por decir. Vean Baby Driver, las casi dos horas ni se sienten. En youtube están los primeros cinco minutos y funcionan como el perfecto trailer. Si eso no los convence, veanla igual.  Va a ser la película de acción mas original y entretenida desde Mad Max: Fury Road que tengan la chance de ver y la música los va a tener moviendo la cabeza y los pies sin parar.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Dr. Strangelove (1964)

Vamos a dejar el color y los avances tecnológicos de lado por un rato y volver al blanco y negro y los efectos especiales cutres de los 60 mientras pisamos nuevamente territorio de clásico con la maravilla satírica con un aun mas maravilloso título que es Dr. Strangelove or: How I Learned To Stop Worrying And Love The Bomb (Dr. Insólito o: Como Aprendí A Dejar De Preocuparme Y Amar La Bomba para nosotros los hispanos).
En un contexto de plena Guerra Fría, el ingles Stanley Kubrick (que ya venia de pegarla con Spartacus y Lolita) decidió escribir, junto con Terry Southern y basándose en la novela Red Alert de Peter George, y dirigir una comedia negra que tratara la paranoia que se vivía por esos días, donde tanto Estados Unidos como la Unión Soviética estaban en plena carrera armamentística, armados hasta los dientes y la amenaza de que se pudriera todo estaba a la vuelta de la esquina. 
Así, armó la historia de un general de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos, Jack D. Ripper, que concibe la idea de comenzar una guerra nuclear con la Unión Soviética para así impedir, según él, una conspiración comunista que incluye contaminar el agua para dañar el organismo de los estadounidenses. Sumido en su paranoia, Ripper va a ordenar a su escuadra nuclear de combate que bombardee los respectivos objetivos dentro de la URSS. Mientras tanto, en el Pentágono, el presidente (interpretado por el eterno Inspector Clouseau, Peter Sellers) y otros generales del país son informados sobre el plan de Ripper, y luego de que el ex nazi Dr. Strangelove (Sellers nuevamente mostrando su amplios dotes actorales) les confirme de la existencia de una máquina de destrucción masiva mundial que se activa si la Unión Soviética es atacada, van a hacer todo lo posible para evitar el ataque y la eliminación de todo ser viviente. 
Esta película transcurre en solo 3 locaciones y no se necesita mas: la base militar donde esta Ripper, la Habitación de Guerra (War Room) del Pentágono donde esta el presidente y los otros generales y uno de los aviones que va a bombardear a los soviéticos con los militares que lo pilotean (en donde se encuentra, entre otros, un debutante James Earl Jones). Porque acá lo que brilla es el guión y las actuaciones. Kubrick demuestra que la comedia no le incomoda para nada y, con ayuda de Southern, nos entrega diálogos sobrepasados de humor satírico del bueno y escenas filmadas con gran timing cómico. Peter Sellers brilla en los 3 papeles que interpreta (también se lo puede apreciar como un general inglés de intercambio que intenta detener a Ripper en la base), sobre todo el personaje que le da titulo a la película, borrando toda duda de porque era el mejor de la época, y los secundarios no se quedan atrás, especialmente los soldados que manejan el bombardero y uno de los generales en la War Room cercano al presidente (un George C. Scott muy divertido, que luego pasaría a actuar en Platoon).
Dr. Strangelove seria la cinta que consagraría a Kubrick, dándole su primer nominación a Mejor Director en los Oscars y siendo su film con mas querido tanto por publico como crítica, considerada una de las mejores comedias del siglo, además de servir como aviso de que el tipo podía tocar cualquier género y salir ileso. Sin contar que pasaría a formar parte de la cultura popular con frases y escenas icónicas (no es necesario buscar mucho mas que en Los Simpsons para encontrar referencia sobre cierta escena con una bomba nuclear), siendo incluida en la primer tanda de películas selectas para preservar en el Registro Nacional de Cine en 1989.
No se pierdan este clásico. Que el blanco y negro no los asuste. En menos de dos horas van a ver una de las mejores sátiras políticas del siglo pasado, que nos hace preguntarnos hasta donde podemos llegar alimentados por la paranoia y como es el ser humano verdaderamente en situaciones determinantes. Además esta en Netflix, no tienen excusa.

martes, 11 de julio de 2017

It Might Get Loud (2009)

Como bien dice la descripción de este blog, acá no se discrimina ni por género, edad o etnicidad, y como los documentales caen dentro de la categoría de películas hoy toca hablar de uno. Pero no se preocupen, por ahora vamos a evitar los documentales sobre el impacto de las bolsas de plástico en el medio ambiente y la vida del inventor del sacacorcho, por ahora (¿?). El film que traigo para este día va dedicado a todos los músicos y amantes de la música, especialmente a los guitarristas, ya sea de verdad o de corazón: It Might Get Loud (traducida mas o menos bien como A Todo Volumen por estos lares).
Allá por el lejano 2008, el director Davis Guggenheim (recién salido de haber ganado el Oscar a Mejor Documental por An Inconvenient Truth) tomó la muy sabia decisión de juntar a 3 de los guitarristas mas importantes de la música, provenientes de 3 generaciones muy distintas, caracterizados por romper el molde de lo que se suponía que hicieran los guitarristas en ese momento y que contaran como había nacido su relación con el instrumento de 6 cuerdas, que significado tiene en sus vidas y de paso compartir anécdotas sobre como se involucraron en el loco mundo de las bandas y aprovechar para pasarse uno que otro tip sobre la guitarra. Estos 3 músicos elegidos fueron no mas ni menos que Jimmy Page (Led Zeppelin), The Edge (U2) y Jack White (The White Stripes).
Este documental es el sueño mojado de todo aquel que sea fanático de alguna de estas bandas, del rock o de la música en general. Acá hay para todos los gustos, los que buscan algo del rock clásico de Jimmy Page, los que se sienten mas a gusto con el rock/pop de The Edge y a los que les cabe el rock blusero crudo de Jack White. Guggenheim divide la película en secciones y deja que los 3 artistas nos cuenten sus historias, como llegaron a la guitarra por primera vez, que los hizo querer ser guitarristas, quienes fueron sus ídolos e inspiraciones para crear su propio sonido, que conexión emocional tienen con sus guitarras, las dudas y dificultades que se les presentaron en el camino, todo. Pero lo mas interesante que tiene este film es el choque generacional entre sus protagonistas. Cada uno de estos músicos viene de 3 épocas completamente distintas, Page de los 60-70, The Edge de los 80 y White de los 2000, por lo que sus contextos históricos, sus estilos, sus "principios", difieren y hasta casi que colisionan, especialmente entre The Edge (quien abrazo los avances tecnológicos y como prueba de eso tiene pedaleras a morir para lograr distintos sonidos) y White (ferviente enemigo de la tecnología y todo lo que este sobresaturado de producción).
No dejen pasar este documental, tiene documentos visuales muy difíciles de encontrar y esta minado de momentos geniales, como cuando un joven James Page de no mas de 12-13 años comenta en televisión inglesa que la guitarra es solo un hobby y quiere ser biólogo marino (lo que son las vueltas de la vida, ¿no?), como el momento en que Page se pone a tocar y White y The Edge no pueden evitar la cara de quinciañera que acaba de entrar a su fiesta al ver a uno de sus mayores ídolos hacer sonar las cuerdas, y muchos, muchos mas. Les puedo asegurar que van a pasar una hora y media llena de emociones y muy buena música que seguro van a terminar agregando a su playlist de Spotify.  
   

viernes, 30 de junio de 2017

The Evil Dead (1981)

Siguiendo con la temática de las películas independientes, ahora le toca al género del terror, más específicamente el glorioso terror ochentoso. Esa hermosa década donde las historias de espíritus, zombies, muñecos diabólicos, asesinos de los sueños, etc. no estaban hechas hasta el hartazgo y resultaban originales e impredecibles. El film que hoy nos compete es el clásico de cine de terror de bajo presupuesto y mi preferido del género: The Evil Dead (Posesión Infernal para Latinoamérica). Nuestra historia comienza con un joven norteamericano llamado Sam Raimi. Para 1978, un Raimi de 19 años junto a su amigo de la infancia Bruce Campbell (dueño de la mejor barbilla de la industria, actor fetiche de casi todas las producciones de Raimi y uno de los tipos con más onda del universo) plasmaban su amor por el cine realizando cortos caseros. Un día, empezaron a cranear la idea de filmar una película sobre jóvenes en una cabaña en el medio del bosque que son poseídos por demonios. ¿Pero cómo conseguían el dinero suficiente para una idea bastante ambiciosa? Los muchachos decidieron hacer un mini film de 30 minutos con la trama que habían pensado, llamado Within The Woods, para convencer a distintos inversores que el proyecto tenia potencial. Con un presupuesto modesto pero apto (en un principio), los chicos pusieron manos a la obra, naciendo así The Evil Dead.
¿En qué quedó la idea original? Cinco amigos (incluido Campbell) se van de escapada de fin de semana a una cabaña en el medio del bosque. Mientras están ahí descubren un libro misterioso, forrado en lo que parece piel humana y escrito en un idioma raro, y una grabadora con una cinta puesta. Llenos de curiosidad, los jóvenes reproducen la cinta, despertando espíritus demoníacos que no los van a dejar escapar, decididos a que corra sangre.

Creo que una de las principales razones de por qué amo esta película es su detrás de escena, como la filmación se extendió más de lo pensado porque se acababa la plata y tenian que salir a buscar más inversores, generando miles de limitaciones e inconvenientes que debían superar de alguna forma. Como en el caso de Reservoir Dogs, el acotado costo de producción le juega a favor a la película para construir un ambiente convincente y atrapante. La cinta tiene solo dos locaciones, el bosque de Tennesse y la cabaña, ayudando a que sintamos el encierro y la imposibilidad de escapar que sienten los personajes. No conocemos otro lugar, ¿qué hay mas allá del bosque? ¿se puede salir del bosque? La calidad de la pelicula de 16 mm aumenta el sentimiento de suciedad y abandono del lugar, y la escasa banda sonora maximiza el suspenso y la sensación de que algo malo se avecina.
Pero acá los que se roban el show son los efectos especiales, prácticos a más no poder. Nada de CGI y cromas, solo un par de tomas realizadas en stop motion. A causa del reducido presupuesto, las y los maquilladores dieron lo mejor de si, buscando formas creativas y económicas de que los actores realmente parecieran poseídos y que la sangre y tripas fueran lo más autenticas posible (hechas a partir de una pizca de jarabe de maíz, una cucharada de crema para café y unas gotas de colorante rojo). Un completo orgasmo visual para todos aquellos que estudien maquillaje. E imposible olvidarme de las fuerzas demoníacas que jamas vemos, dejándolas a nuestra imaginación, pero que están bien presentes gracias a unos movimientos de cámara y efectos sonoros (Raimi, su hermano Ted y Campbell ponían la cámara sobre una tabla de madera y la movían corriendo por el bosque) que representan una visión en primera persona de estos espíritus.


Una producción formada por amigos y familiares que es la máxima expresión de "Lo atamo' con alambre", un grupo de actores amateurs y un cineasta que no lo junaba nadie no evitaron que el film fuera un éxito. De manera totalmente inesperada, se convirtió en clásico de culto, considerada por Stephen King como una de sus películas favoritas de terror, dando lugar a dos secuelas y una serie igualmente de geniales y ganándole fama y reconocimiento a su actor protagonista y a su director (que terminaria de consagrarse luego de llevar a la pantalla grande a principios de los 2000 al querido Spider-Man).
Así que no lo analicen mucho y miren The Evil Dead. En sus cortos 82 minutos les va a dejar varias escenas circulando por la cabeza por días. Y no dejen que la falta de efectos digitales y caras conocidas los hagan pensar que no vale la pena, porque en esta cinta hay mas pasión y compromiso que en varias producciones de ahora.            


domingo, 25 de junio de 2017

My Life Without Me (2003)

Después de haber hablado sobre películas de importantes estudios y con abultados presupuestos, ahora es el turno de las cintas independientes, chiquitas, las que gracias si se estrenan en mas de dos países, que seguro enganchas un miércoles a las 3 de la tarde en Isat, pero que gracias a su pequeñez tienen muchas mas libertades y suelen tratar temas mas profundos de formas muy originales. La elegida de hoy: My Life Without Me (Mi vida sin mi).
La trama de la película es simple, y hasta podrá resultar muy familiar para varios. Nuestra protagonista, Ann (interpretada por Sarah Polley, que si alguna vez vieron la remake de Dawn Of The Dead de Zack Snyder la van a ubicar), es una chica de 23 años, madre de dos nenas, con un marido desempleado, que trabaja por las noches limpiando una facultad y vive en una casa rodante en el patio de su mamá (Debbie Harry, si, LA Debbie Harry), quién ve la vida de su hija como un fracaso. Después de desmayarse en el trabajo, Ann va a hacerse un chequeo médico y se entera que tiene cáncer de ovarios y solo le quedan dos meses de vida. Sin decirle a nadie sobre su condición, Ann va a armar una lista de las cosas que le gustaría hacer antes de que se le acabe el tiempo.
   
Si, ya se, esta premisa ya se hizo mil veces y es casi un cliché en si, pero la española Isabel Coixet logra darle un giro muy interesante a la historia. Mientras que en la mayoría de los films con este tipo de argumentos los protagonistas deciden vivir sus últimos días al límite, viajando a los lugares a los que siempre quisieron ir y animándose a las personas a las que nunca tuvieron el valor de hacerlo (YOLO y todas esas cosas de los jóvenes de hoy en día ?) ), acá la pregunta de ¿Qué harías si te quedara poco tiempo de vida? es tratada de una forma mucho mas intima, personal, mucho mas realista. Ann es alguien con un poco mas de 20 años a quien las vueltas de la vida la hicieron madurar antes de tiempo, conoció a su marido a los 17, quedó embarazada por accidente, se casó, y no tuvo otra opción que salir a buscar trabajo, dejando en espera muchos sueños por cumplir. Sus metas a alcanzar en sus últimos dos meses de vida van a ser tan simples como significativas, siendo una de la mas importante de todas si ella es capaz de enamorar a otra persona.
El guión nos permite sentir fácilmente empatia por el personaje principal, comprender su accionar y preguntarnos que haríamos si estuviéramos en esa situación. ¿Decidiríamos irnos a lo grande y viajar por el mundo o cumplir nuestros deseos mas personales? También ayuda un montón que el elenco, de no mas de 6 personajes, este mas que correcto en sus papeles, destacando sobre todo a Sarah Polley y a un Mark Ruffalo pre Marvel y Oscars, que hace que te mueras de amor si es que ya no morías por él antes.
Si tenes un poco de mas de una hora y media libre y queres ver algo sencillo y con mucho encanto esta película es ideal. Te deja un rato recalculando después de haberla terminado, y eso es siempre una buena señal.